Marc Márquez lanzó un primer aviso a navegantes en el arranque de la temporada 2025 de MotoGP. Su fuerte pretemporada era solo el indicativo de lo que estaba por venir en el Gran Premio de Tailandia, donde mostró su mejor versión en su primera cita con el equipo oficial de Ducati.
Pole, victorias en las sprint y en la carrera larga (en este último caso, únicamente 'manchada' por los problemas de presiones de neumáticos ajenos a su control) y vueltas rápidas en ambas pruebas. Un pleno brillante con el que volvió a ocupar el liderato de la general de la categoría reina. Y que podría no abandonar si este mes de marzo se cumplen las grandes expectativas puestas en él, ya que las dos citas que se disputarán este mes también apuntan a dominio del ocho veces campeón del mundo, al menos sobre el papel.
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Y es que, tras este inicio de campaña en Buriram, el campeonato tendrá ahora una gira americana y se dirigirá a Termas de Río Hondo y a Austin para los grandes premios de Argentina (fin de semana del 14 al 16) y Estados Unidos (finde del 28 al 30). Dos lugares donde Márquez ha dominado en el pasado, y donde las circunstancias también le sonríen.
Comenzando por Argentina, lo primero que hay que resaltar es que el campeonato no viajó al circuito ubicado en Santiago del Estero en 2024, debido a la política de recortes aplicada por el presidente Javier Milei. Eso hace que los últimos datos de los que disponen los equipos en Termas se remonten a 2023, pero aquel fin de semana fue particular, pasado por la lluvia (la sprint se libró, pero la carrera fue en condiciones de mojado).
Por consiguiente, las telemetrías más cercanas a la realidad, en condiciones de seco, serán verdaderamente las de 2022. Pero eso no significa que sean particularmente fiables, ya que las motos pesadas han avanzado mucho en este periodo de 3 años. Así, este próximo fin de semana estará marcado por la incertidumbre. Unas condiciones en las que Márquez se mueve como pez en el agua, y mejor que nadie.
Sólo hay que recordar lo que pasó en 2024 en otra pista a la que se llegaba en una situación muy similar: MotorLand Aragón. El campeonato no visitó dicha pista en 2023, y los últimos antecedentes databan de 2022, cuando el español aún era piloto de Honda. Pero en su primera visita, con la complicada Ducati GP23 de Gresini Racing, no perdonó. El #93 lideró los dos entrenamientos libres y la Práctica, hizo la pole por 840 milésimas de ventaja sobre Pedro Acosta, ganó la carrera al sprint por 2.9 segundos sobre Jorge Martín, y el domingo repitió triunfo sobre el vigente campeón del mundo, aunque en este caso por la friolera de 4.7 segundos.
Marc Márquez, Gresini Racing
Márquez cosechó así su primer triunfo con la casa de Borgo Panigale, aprovechando unas condiciones atípicas, con ausencia de datos (al contrario de donde mejor se desenvuelve su compañero de garaje, Pecco Bagnaia) y con poco agarre en pista. Algo muy similar a lo que se encontrará en Argentina, una pista que de por sí ya le es propicia.
Hay que recordar que el de Cervera venció en Termas el año en el que MotoGP viajó por primera vez allí, en 2014 (como parte de su racha de 10 victorias consecutivas). Un resultado que, pilotando la RC213V, repitió en 2016 y en 2019. Sufrió más en 2015, cuando un toque con Valentino Rossi en plena pelea por la victoria destapó la caja de los truenos que después explotaría con el #46; en 2018, cuando otro toque entre ambos en plena remontada sin control de Márquez volvió a despertar las hostilidades; y en 2017, cuando se fue al suelo yendo líder de carrera.
Todas estas circunstancias le convierten en máximo favorito en la segunda cita del curso. Y lo mejor para él es que la tercera será en uno de sus lugares predilectos, en uno de los que ha clavado su bandera en más ocasiones: el Circuito de las Américas. Porque, si bien Estados Unidos es un lugar fetiche (no perdió allí una carrera desde 2011, cuando aún estaba en Moto2, hasta 2019), Austin lo es especialmente.
Márquez ganó en Texas en la primera visita de la clase mayor en 2013, y repitió en 2014, 2015 (haciendo la pole con carrera al box incluida), 2016, 2017 y 2018. Seis triunfos consecutivos y de manera inapelable, siempre con ventaja sobre el resto, sin dejar lugar a la duda, y sin que los rivales supieran dar con la tecla con la que él daba. Una racha que, precisamente, se cortó en su año más triunfal en MotoGP, 2019. En una temporada en la que terminó primero o segundo todas las carreras, terminando con 420 puntos, la única que se le escapó fue la de Austin, ya que se fue al suelo cuando mandaba en primera posición.
La siguiente vez que Márquez pudo correr en dicho asfalto fue el año pasado, en 2024, tras perderse las visitas de 2022 y 2023 por lesión (en 2020 y 2021, el Mundial no viajó por el COVID-19). Irónicamente, el resultado fue el mismo. Cuando iba primero para cosechar su primera victoria como hombre de Ducati (en Gresini) y cortar una mala racha que duraba desde Misano 2021, el ilerdense acabó en el suelo, desolado, pareciendo que su nefasta época no iba a acabar nunca.
Afortunadamente, la realidad dice lo contrario. Márquez volvió a ganar, fichó por el equipo oficial de Borgo Panigale, dispone de la mejor moto, está listo para revalidar el título y ha empezado 2025 de una manera fulgurante. Tiene una deuda pendiente con Austin, pero querrá cobrársela, al igual que ganar en Argentina para seguir asustando al resto en un camino que puede llevarle a la novena corona, aunque queda mucho (nada menos que otros 19 grandes premios).
El que está llamado a plantarle cara, Bagnaia, no empezó del todo bien en Tailandia, tercero detrás de Alex Márquez y lejos. Si bien siempre se dice que su año empieza en Jerez, en esta ocasión el propio campeón del mundo en 2022 y 2023 reconoce que tocará minimizar daños frente a esta versión de Márquez, en pistas que son propicias para él, sin caerse y aguantando hasta que llegue su turno en lugares que tiene más por la mano.
"Nosotros hemos mejorado [de cara a Tailandia], pero no tanto como me esperaba. Quería más, por lo menos estar más cerca de Marc. Ahora vamos a Argentina, que no es un circuito bueno para mí todavía y sí lo es para él, pero lo que será importante este año es hacer lo que hemos hecho aquí, terminar lo más adelante que se pueda donde nos cueste ir rápido y coger puntos", comentó en Buriram sobre su estrategia. Veremos si le acaba saliendo, pero lo que está claro es que Márquez pretende velocidad de crucero y que las circunstancias le sonríen de cara a conseguirlo.
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