Raúl Fernández ha conseguido su primer podio en el Mundial de MotoGP, si bien es cierto que no le contabiliza como tal, al no haber sido en la carrera larga. El piloto español se aprovechó del fantástico nivel de la Aprilia, como demostró Marco Bezzecchi ganando tras tener que remontar por una mala arrancada, y su mejoría en las últimas carreras para asegurar un meritorio tercer puesto este sábado.
El madrileño ya se había mostrado fuerte en los entrenamientos del viernes, y lo usó a su favor para poder salir delante, algo que quita muchos quebraderos de cabeza en la era actual del campeonato. Colocado en la tercera plaza de la parrilla, pudo repetir en la sprint sin tener el ritmo de su compañero de marca o de Fermín Aldeguer, pero sí yendo lo suficientemente tranquilo frente a Alex Márquez, cuarto, y aprovechándose de algún incidente como la caída de Pedro Acosta cuando era segundo.
"No es podio aún, sí de la sprint, pero no es podio de momento. Estoy muy contento. Cuando subí a MotoGP, nunca pensé en que esto tardaría tanto. Ha tardado. Merece la pena, después de cuatro años sufriendo, viendo que no llegaban los resultados. Por mucho que disfrutes, al final somos competitivos. Invertimos mucho tiempo en casa en prepararnos, y cuando ves que no llega, se hace difícil", empezó diciendo Raúl, algo emocionado tras acabar en el Top 3.
Posteriormente, se acordó de la gente que le apoya: "Ves a la gente que está de verdad, y aquí, pues como siempre está mi familia. Mi hermano, que es mi gran apoyo. Y a partir de ahí, está el equipo. Cuando el año pasado decidí quedarme, fue por la increíble gente que teníamos. No pensábamos que nos costaría tanto, pero al final llega si todos ponemos nuestro granito de arena. Esto es algo que siempre te imaginas, pero que nunca te esperas cuando llega. Así que nada, espero que sea solo el principio de esta historia, que ya está algo escrita, pero vamos a intentar cambiarla, a ver si podemos ser más competitivos, como este fin de semana".
El #25 fue repreguntado sobre esa frase de que la historia ya está algo escrita, y respondiendo a por qué es así, dijo: "Porque al final el pasado no se borra, solo se aprende de él. Al final, eso no se puede borrar. Tenemos que aprender de los errores que he hecho, de los que hemos hecho, y seguir mejorando como equipo".
Fernández también detalló por qué este resultado ha venido en Mandalika, donde la RS-GP está brillando: "Me sabe muy mal tanto por Jorge Martín como por Ai Ogura, porque es uno de esos fines de semana en los que disfrutas pilotando la moto, que todo sale. Creo que Marco ha cogido algo en la moto, que siempre está un paso por delante. Nosotros estamos en la línea de intentar acercarnos. En Japón también teníamos un buen ritmo, pero la diferencia es clasificar delante, y hacer una buena salida".
"He intentado defender la posición, he estado muy agresivo, sabía que con la goma blanda, si alguien se ponía delante, iba a ser difícil de gestionar. Cuando me ha pasado Marco, le he dejado ir medio segundo, porque a la que el neumático se calienta no funciona igual. Y a partir de ahí he decidido gestionar. En la última vuelta, se me ha olvidado ir en moto. No sabía ni dónde frenar, ni qué marchas meter. La última vez que me pasó eso, me caí. Así que no sabía qué hacer. Quería ir muy tranquilo y terminar la carrera", prosiguió.
De cara al domingo, el corredor de Trackhouse no da por hecho que vaya a tener que correr con neumático duro sí o sí, como apunta a ser la opción preferida en la parrilla: "Vamos a ver si puede aguantar el blando, no lo sé. A mí el neumático medio me gusta. A muchos no, pero la Aprilia lo tolera muy bien", cerró.