Desde el fatídico 'Sepang Clash' de 2015, cuando Marc Márquez y Valentino Rossi se enzarzaron en un final de temporada que acabó con Jorge Lorenzo como campeón del mundo y el italiano a las puertas de su décima corona, Mugello se ha convertido en un escenario especialmente hostil para el piloto español, sobre todo los años posteriores, con especial crudeza en 2016, cuando los organizadores tuvieron que reforzar la seguridad en el paddock toscano.
Con el paso de los años, la retirada de Valentino y la lesión de Marc, parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, y más ahora que Márquez es, ni más ni menos, que el piloto de referencia del fabricante italiano Ducati y líder destacado del Mundial.
Sin embargo, este sábado, tras imponerse en una dramática y espectacular carrera Sprint del GP de Italia, Marc tuvo que escuchar silbidos de una buena parte del público.
"Sí, he escuchado algunos pitos, pero también he escuchado aplausos, así que espero que todos estos aficionados que me han aplaudido se hayan divertido con la carrera y la remontada, que es lo mejor del motociclismo", explicó el piloto.
Marc Márquez, Ducati
Foto de: Tiziana Fabi / AFP via Getty Images
La anécdota sin embargo la protagonizó un muy enfadado Davide Tardozzi, el team manager de Ducati. El veterano ex piloto, ahora directivo del equipo oficial de Bolonia, se encaró con los fans de la tribuna que pitaban a Marc durante la entrega de las medallas en el podio tras la carrera.
Tardozzi pedía mostrando palmas de la mano que cesaran los abucheos y negaba con la cabeza. Hasta que, en el vídeo que ha difundido DAZN en sus redes sociales, se puede ver y escuchar como exclama: "Por Dios, que es rojo", señalando su camiseta roja del equipo Ducati oficial.
Marc Márquez, Ducati
Foto de: Gold and Goose Photography / LAT Images / via Getty Images
Más de MotoGP:
Márquez se impone con suspense y remontada en el Sprint de MugelloN/A
Márquez: "En la salida no sé ni lo que he hecho"N/A