Yamaha viene de ser la gran protagonista en Misano. Más allá de la lucha por las victorias, la casa de Iwata concentró las miradas durante el Gran Premio de San Marino, al poner por primera vez en pista la nueva M1 con motor V4, que sustituirá en el futuro a su tradicional unidad de potencia de cuatro cilindros en línea, siendo la casa de Iwata la única que aún no ha efectuado el cambio en la parrilla de MotoGP.
Augusto Fernández, probador de la marca, pudo pilotar la máquina japonesa durante el fin de semana de carreras. Y ya el lunes, en el último test colectivo del curso, sus motos pasaron a los pilotos oficiales, Fabio Quartararo, Alex Rins y Jack Miller, para que las probaran también en sociedad. Pero el nuevo motor ha llamado la atención más allá de ellos, tanto que incluso una leyenda de Yamaha como Valentino Rossi ha querido ver de primera mano cómo es la moto en la que el fabricante de los tres diapasones quiere depositar sus ilusiones para dejar atrás su crisis de resultados.
Living Yamaha legend meets the future The Doctor made a house call to check in on the freshly unveiled Yamaha V4-Powered Prototype 🩺️#PlanV | #TheBlueShift | #YamahaFactoryRacing | #MotoGP | #YamahaMotoGP | @ValeYellow46 pic.twitter.com/3MuUQxtMlU
— Monster Energy Yamaha MotoGP (@YamahaMotoGP) September 17, 2025Como puedes ver arriba, Yamaha ha distribuido unas fotos en sus redes sociales en las que se puede ver al legendario corredor italiano subido a la moto con el dorsal #7 que pilotó Fernández, con quien se le puede ver hablando, seguramente intercambiando sensaciones sobre cómo se comporta la máquina. Cabe recordar que, aunque el #46 gestione su equipo, el Pertamina Enduro VR46 -cuya ropa lleva en las fotos-, que es satélite de Ducati, el de Tavullia sigue siendo embajador de los de Iwata.
No es para menos, después de todos los éxitos que consiguió el 'Dottore' con la Yamaha con motor de cuatro cilindros en línea. Tras su marcha de Honda en 2003, ya como tricampeón de la categoría reina, Rossi cogió una Yamaha en plena crisis y, en 2004, junto a otras incorporaciones en el garaje, la hizo campeona en uno de los Mundiales más meritorios que se recuerdan.
Repitió corona en 2005, y después hizo lo propio en 2008 y 2009, ya como compañero de Jorge Lorenzo. Tras su periplo en Ducati, en 2011 y 2012, Rossi volvió con los japoneses en 2013, para acumular algunas victorias más e incluso pelear por el título en 2015.
En lo referente al motor V4, lo cierto es que durante el GP de San Marino debutó con sensaciones positivas, siendo rápido, sobre todo, a una vuelta. Pero Quartararo, punta de lanza del proyecto en MotoGP, no pareció quedar muy convencido tras el test del lunes, al comentar que no cree que esta importante novedad vaya a solucionar los problemas crónicos que arrastra la moto desde hace varias temporadas.