Maverick Viñales no ha tenido un regreso a la acción fácil este viernes en Austria. El piloto español ha podido estar en el Red Bull Ring, pero apenas en la quinta semana de recuperación de su lesión en el hombro producida en Sachsenring, un proceso de rehabilitación que puede durar hasta 16 semanas. En consecuencia, el propio corredor nacido en Roses avisó el jueves de que había que ir poco a poco, y que forzar el físico seguramente no sería lo más inteligente.
Así, al gerundense le ha tocado dosificar en la primera jornada de competición en Spielberg. Así, tras ser penúltimo en los Libres 1 de la mañana, con un 1:30.687 que le dejó a 1.3 segundos del mejor tiempo de Marc Márquez, en la Práctica vespertina optó por salir solamente a la primera parte de la sesión. El propio doctor de MotoGP, Ángel Charte, confirmó que su día concluyó antes de tiempo, y que al de Tech3 le tocará volver a evaluar su estado el sábado por la mañana, yendo sesión a sesión. Por ello, finalizó 21º, con un 1:30.800, a más de dos segundos del #93.
Explicando su estado de salud a los medios, Viñales confesó que cada giro que da al manillar de la RC16 le acerca a su estado ideal, y que finalmente este viernes optó por reservar energía para la jornada del sábado, habida cuenta de que llega un momento en que el hombro se pone rígido, y ya la conducción le resulta prácticamente imposible.
"He sentido que cada vuelta me acerca más a estar al 100 por 100. Es importante entenderlo, que ahora mismo no me estoy fijando en los tiempos, sino en cada pequeño paso que me acerque a estar en mi forma física ideal, para poder pilotar la moto al máximo", empezó diciendo Maverick, antes de resumir su día. "Por la mañana hemos forzado un poco más. Por la tarde, hemos decidido hacer menos vueltas e intentar reservar más energía para mañana. Cada día es un nuevo paso para estar donde queremos".
"El plan de mañana será intentar hacer todo el FP2, y luego, depende de cómo me sienta, un 'time attack' [en la Q1]. Quiero probarlo al menos, para ver las sensaciones con la moto y cómo me encuentro. Pero dependerá de cómo me levanto. Porque con el dolor, al final con la adrenalina y apretando los dientes, se puede pilotar. El problema es más la movilidad del hombro. Llega un momento en que se pone rígido y ya no puedo entrar en el carenado. Y os podéis imaginar cómo es a 300 KM/H. Estoy echando un cuello que da miedo", continuó.
Posteriormente, Viñales explicó por qué cada vuelta es positiva para él, y por qué su continuidad en el GP de Austria dependerá de cómo se levante mañana: "Todo es nuevo para mí. Me había subido a la moto en el karting para probar que podía pilotar. Hoy han sido todo sensaciones nuevas. Tengo que entender, mañana cuando me levante, si lo que hemos hecho hoy nos acerca a estar mejor, o que me aleja de ello. Es obvio que cada vuelta que dé es un paso que estoy más cerca de volver a ir bien".
"Para mí, esto es escuchar al cuerpo. Si me levanto y estoy completamente bloqueado del hombro, sabré perfectamente que debo esperar. Si la movilidad está ahí y puedo volver a pilotar, significará que el camino que hemos hecho es el acertado. Cada vuelta que haga me acerca más, porque los músculos que trabajas en la moto difícilmente los trabajas cuando no estás en ella. El mayor hándicap que tengo ahora mismo son los puntos del labrum [parte del hombro], que es lo que da la rigidez. Pero es algo totalmente normal, debe ser así para evitar que se vuelva a luxar", prosiguió.
Por último, el #12 destacó que las novedades introducidas por KTM, un carenado y un escape que no llegó a probar, pero sí sus compañeros de marca, parecen haber sido positivas: "Parece que las mejoras están funcionando. Yo no las he probado, iba a hacerlo en la Práctica pero hemos decidido no hacer un segundo stint. Las probaré mañana para ver qué sensaciones hoy. En los tiempos en los que estoy rodando ya se pueden probar las cosas. Ya entenderemos si es un paso hacia delante, pero se ve que claramente, tanto Enea Bastianini como Pedro Acosta, han dado un paso adelante con el nuevo carenado, y con el nuevo escape, que no sé si Pedro lo llevaba", remachó.