La relación de Ronaldo con el gobierno saudí ha sido objeto de debate desde hace tiempo, pero los acontecimientos recientes han dejado claro cuán estrechos son sus vínculos con la monarquía. En una entrevista con Piers Morgan la semana pasada, Ronaldo se refirió a MBS como “nuestro jefe”, y su próxima reunión en la Casa Blanca no hace más que reforzar esa idea.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus esfuerzos por acercarse a figuras influyentes del fútbol mundial. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, asistió a su toma de posesión, y el verano pasado Trump fue el encargado de entregar el trofeo al Chelsea tras su triunfo en el Mundial de Clubes. Además, Trump e Infantino han ofrecido varias conferencias de prensa conjuntas desde la Casa Blanca, reforzando públicamente su relación.
Ronaldo también ha tenido interacciones recientes con el Presidente. En julio, Trump recibió una camiseta firmada por el delantero portugués con la dedicatoria: “Para el Presidente Donald J. Trump, Jugando por la Paz”. En ese momento, Ronaldo expresó su deseo de conversar con él sobre temas globales y explicó:
“Él es una de las personas que puede ayudar a cambiar el mundo. Uno de los individuos más importantes es el Presidente de Estados Unidos. Si podemos apoyarnos mutuamente para lograrlo… Él es alguien a quien quiero conocer para sentarme y tener una buena conversación. Ya sea aquí o en Estados Unidos, donde él prefiera. Sé que estuvo aquí en Arabia Saudita con nuestro jefe, MBS (Mohammed bin Salman). Espero algún día conocerlo.”
Tras el encuentro reportado, Ronaldo está previsto a regresar a Arabia Saudita, donde Al-Nassr recibirá a Al-Khaleej. El portugués atraviesa un gran momento: actualmente es el segundo máximo goleador de la liga, con nueve tantos.