Las Palmas de Gran Canaria, 18 jun (EFE).- El presidente del Dreamland Gran Canaria, Sitapha Savané, ha resaltado este miércoles que la Liga U de baloncesto sub-22 era "necesaria desde hace mucho tiempo" y permitirá a los jóvenes "tener el lugar adecuado para compaginar el deporte profesional con las oportunidades en las oportunidades académicas".
En declaraciones al programa 'Archipiélago Deportes' de RNE Canarias, Savané ha adelantado que el Gran Canaria participará en la Liga U y su filial abandonará la Segunda FEB, categoría donde militaba, siendo junto a Valencia Basket los únicos equipos de ACB con plantilla en el tercer escalón del baloncesto nacional.
El mandatario amarillo ha defendido que, pese a que "algunos piensan que llega mal y tarde porque el éxodo de jóvenes ya comenzó", hay que "separar las cosas" y analizar que "no todos los jugadores son prospectos que se van mañana a jugar a las universidades de Estados Unidos", por lo que ha apelado a "pensar de forma más general" en los jóvenes de la edad júnior -18 años- hasta los 22 que permite la Liga U.
Para el Dreamland Gran Canaria es una iniciativa que "viene bien" y que refrenda el trabajo de cantera realizado desde la llegada a la presidencia de Sitapha Savané, quien ha destacado que tras su toma de posesión marcó "la línea de tener un filial con jugadores en el rango de edad de 18 a 22 años", salvo algunas excepciones para mejorar la competitividad.
Además, ha celebrado que se cumpla un viejo anhelo del baloncesto español, recordando incluso que el histórico entrenador claretiano Aíto García Reneses "la pedía hace diez años".
Sobre la plantilla de la temporada 2025/2026, ha admitido el interés por mantener a Žiga Samar, quien tampoco vería con malos ojos seguir en la isla, ha aclarado que el Gran Canaria posee una opción de renovación de un año con Joe Thomasson que analizará la dirección deportiva, por lo tanto todavía no se le puede contar como una marcha, y que Mike Tobey continuará la próxima temporada.
Otro con el que quieren seguir contando es con el alero español Miquel Salvó, cupo nacional, y por el que ha dicho que no negociarán salvo que se abone su cláusula de un millón de euros, por lo que augura que el catalán seguirá en la disciplina amarilla.