¡Disfruta del mejor baloncesto en DAZN!
Chicago Bulls y Miami Heat tenían planeado jugar un partido durante la madrugada del viernes 9 de enero, en un duelo clave de la Conferencia Este. Los dos equipos se encuentran en la zona del 'Play-in', con intención de entrar en los Playoffs, en una fase de la temporada donde cada victoria tiene un peso especial.
Miami llegaba al United Center con un balance de 20 victorias y 17 derrotas, manteniéndose en una posición sólida dentro de la zona media de la clasificación, con cierto margen para aspirar a algo más si lograba imponerse a un rival directo.
Por la otra parte, Chicago afrontaba el encuentro con un récord de 17 triunfos y 20 derrotas. Los Bulls al presentar peor récord, necesitaban ganar para no perder terreno en la clasificación y mantenerse enganchados a la lucha por la postemporada de la NBA.
Leer más | Luka Doncic: “Es una locura, probablemente yo a los 41 estaré cojeando”
@nolimitherro
Pese a tanta expectación, el partido nunca llegó a comenzar, causando tristeza y rabia entre los aficionados. Poco antes del salto inicial, los árbitros detectaron problemas en el estado de la pista que obligaron a retrasar el inicio durante más de una hora.
La suspensión del encuentro se debió a la condensación acumulada sobre el parqué del United Center. Y es que, la humedad generó zonas resbaladizas que suponían un riesgo evidente para los jugadores, pese a los intentos del personal del pabellón por secar la superficie.
Al no poder garantizar la seguridad y el transcurso correcto del partido, la NBA decidió aplazar el encuentro de manera definitiva. El Bulls vs Heat queda ahora pendiente de una nueva fecha en un calendario exigente para ambos equipos en plena pelea por conseguir un hueco en los Playoffs.
Leer más | Vinicius Jr: "Has perdido otra eliminatoria"