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Lennox Lewis, campeón olímpico y tres veces campeón mundial del peso pesado, es considerado uno de los grandes nombres en la historia del boxeo. A lo largo de su carrera, compartió ring con algunos de los rivales más potentes de su época. Sin embargo, en una reciente entrevista con The Ring, el británico-canadiense sorprendió al revelar quién fue, según él, el hombre que más fuerte le pegó: Shannon Briggs.
Lewis, que reinó en una de las etapas doradas de los pesos pesados, protagonizó combates contra figuras legendarias como Mike Tyson, Evander Holyfield o Vitali Klitschko. También conoció la derrota ante Oliver McCall y Hasim Rahman, ambos capaces de noquearlo en su momento, aunque luego Lewis lograría vengarse con contundencia en las revanchas. Aun así, ninguno de ellos encabeza su lista cuando se trata de poder de pegada.
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WBC
El excampeón recordó su combate con Shannon Briggs en 1998, una pelea explosiva que terminó con victoria suya por nocaut en el quinto asalto. A pesar de su dominio, Lewis reconoce que Briggs lo sorprendió con la potencia de sus golpes. “Me faltó resistencia, pero Briggs sabía cómo poner todo el peso de su cuerpo detrás de un golpe”, explicó el exmonarca británico. “Lamentablemente para él, necesitas el paquete completo cuando te enfrentas a mí, así que la potencia no fue suficiente”.
Lewis aseguró que muchos aficionados podrían pensar en otros nombres, como McCall o Rahman, pero descartó que fueran los más duros golpeadores que enfrentó. “La gente puede esperar que diga McCall o Hasim Rahman por su poder, pero en realidad, en ambos casos me preparé mal para esas peleas”, añadió.
A lo largo de su carrera profesional, Lennox Lewis acumuló un récord de 41 victorias (32 por KO), 2 derrotas y 1 empate, y cerró su trayectoria con un triunfo ante Vitali Klitschko en 2003, defendiendo con éxito el título del Consejo Mundial de Boxeo antes de retirarse.
Su reconocimiento hacia Briggs destaca no solo el respeto por un rival de poder notable, sino también la confianza en su propio legado. “Briggs carecía de fondo físico, pero era un pegador real, un tipo que sabía usar su potencia”, insistió Lewis, dejando claro que incluso los campeones más técnicos saben apreciar la crudeza del poder de un golpe bien dado.
A más de dos décadas de su retiro, el análisis de Lewis ofrece una nueva perspectiva sobre una era inolvidable para el boxeo, en la que la fuerza, la técnica y el carácter definieron a los verdaderos gigantes del ring.