¡Descubre qué deportes puedes ver en DAZN!
Khamzat Chimaev nació el 1 de mayo de 1994 en Beno-Yurt, Chechenia, en plena Segunda Guerra Chechena. Desde niño, la violencia era parte de su entorno. Creció entre sirenas, bombardeos y el miedo constante a perderlo todo. Su familia decidió emigrar para sobrevivir.
A los 18 años llegó a Suecia con un sueño simple: vivir en paz. Encontró en la lucha olímpica un refugio. Allí no solo canalizó su energía, sino que se convirtió en campeón nacional en múltiples ocasiones, demostrando una disciplina y determinación poco comunes.
Leer más | Consulta el horario del combate entre Moses Itauma y Dillian Whyte.

Su transición a las artes marciales mixtas llegó en 2018. Con un estilo basado en la presión constante, el grappling agresivo y una pegada explosiva, empezó a forjar un récord inmaculado en el circuito europeo. No tardó en llamar la atención de UFC.
En julio de 2020 debutó en la mayor organización del mundo y dejó una marca histórica: dos victorias en solo diez días, ambas por finalización, y sin recibir casi golpes. Ese arranque vertiginoso lo convirtió en una figura mediática de inmediato.
La leyenda creció con un nocaut de 17 segundos sobre Gerald Meerschaert y una guerra contra Gilbert Burns que mostró que podía resistir y vencer en combates de alto ritmo. Con cada pelea, Chimaev reforzaba su apodo: “Borz”, el lobo.
En 2023 dio el salto definitivo al peso medio. En su combate ante Kamaru Usman, un excampeón wélter, logró una ajustada victoria por decisión que le abrió la puerta al título. Su récord actual es de 13-0, con once finalizaciones, y una reputación de peligro en cualquier escenario.
Fuera del octágono, Chimaev es una mezcla de intensidad y autenticidad. Alterna la seriedad casi intimidante en el cara a cara con la cercanía hacia sus seguidores. Su fe y su orgullo por sus raíces chechenas son parte de su identidad. Lo antepone a todo. Por ello, el pasado año decidió cambiar su nacionalidad de sueca a emiratí, ya que cree que en el país nórdico no se están respetando algunos valores clave.
En UFC 319 tendrá su oportunidad más grande: disputar el título de peso medio contra Dricus du Plessis en el United Center de Chicago. La pelea, pactada a cinco asaltos, podría coronarlo como campeón mundial por primera vez.
La previa ha sido caliente. Chimaev, arropado por el público de Chicago, lanzó un mensaje directo: “Voy a ir y destrozarlo. África no volverá a ver el cinturón”. Du Plessis respondió que saldrá del octágono como campeón, lo que aumenta la tensión.
En lo deportivo, Chimaev buscará imponer su lucha desde el primer segundo, cerrando la distancia y controlando en el suelo. Du Plessis intentará mantenerlo a raya con presión y potencia en el golpeo, alargando la pelea para desgastarlo.
Si Chimaev gana, no solo será campeón. Confirmará la historia de un hombre que huyó de la guerra, se reinventó en otro país y llegó a la cima del deporte más duro del mundo. Un triunfo que lo convertiría en un símbolo de superación y dominio.
Leer más | Jaron Ennis ya tiene fecha para su debut en el peso superwelter.