Tiene 22 años, una zurda que enamora y un nuevo desafío con peso histórico: Matías Soulé llega a la Roma para dejar de ser promesa y empezar a escribir su nombre en serio. Tras brillar en Frosinone y formarse en la Juventus, el argentino busca ahora hacerse un lugar en el Olímpico, en un equipo que exige talento, carácter y goles.



















