Según The Times, los árbitros de la Premier League aplicarán mayor rigor en las jugadas a balón parado tras recibir comentarios de los clubes de primera categoría. Se considerarán faltas los casos en los que los jugadores agarren a sus rivales con ambos brazos, se centren más en los oponentes que en el balón o interfieran en el movimiento de un atacante.
Los cambios llegan en un momento en que los clubes aprovechan cada vez más las jugadas a balón parado como oportunidades de gol. Los equipos de la liga han comenzado a contratar entrenadores especializados en estas situaciones para ganar ventaja, destacando clubes como Arsenal, Crystal Palace y Aston Villa, que con frecuencia anotaron desde córners, tiros libres y saques de banda la temporada pasada.
Los penales seguirán siendo revisados por los árbitros asistentes de video, aunque el alto umbral para intervenir se mantendrá, salvo en casos de error claro y evidente. Además, los oficiales contarán con la tecnología de fuera de juego semiautomatizada, que se espera reduzca los largos tiempos de espera que han generado frustración entre aficionados y analistas.
La Premier League espera que los nuevos cambios en las reglas sean claros y respetados por sus árbitros, aunque los equipos a menudo buscan lagunas para obtener ventaja. El partido entre Liverpool y Bournemouth el viernes por la noche podría servir para mostrar cómo los árbitros supervisarán los tiros libres en el futuro.