Redacción deportes, 11 ene (EFE).- La mejor imagen del brasileño Vinícius Junior, desequilibrante jugando en punta de ataque y rompiendo su mala racha sin gol de 16 partidos con el Real Madrid, no fue suficiente para conquistar la Supercopa de España ante el Barcelona, condicionado por un error de Rodrygo en el primer gol, la mala fortuna en el tanto decisivo de Raphinha y dos claras ocasiones marradas en el último suspiro.
- Thibaut Courtois (6): rebajó su factor tan influyente en cada partido del Real Madrid, sin paradas milagrosas y sin poder hacer nada en los tres tantos que dieron el título al Barcelona. Tardó 27 minutos en ser exigido, con su primera parada a un disparo seco de Raphinha, que posteriormente le superaría con un tiro cruzado. Fue el momento de mayor duda madridista, cuando sacó dos disparos por su palo de Fermín y Lamine Yamal. En la segunda parte, menos exigido, sacó bien un centro que se envenenó de Lamine Yamal, al que le alejó del gol, firme ante un remate centrado. Nada pudo hacer en el tercero que decidió el clásico, cuando Asencio cambió la trayectoria del golpeo de Raphinha.
- Fede Valverde (6): se tuvo que retirar de la final a los 67 minutos con problemas musculares tras un gran esfuerzo en una carrera que no encontró el pase de Vinícius. A su regreso sintió que no estaba para seguir en el encuentro y pidió el cambio para dejar su sitio a Güler. Víctima del gran desgaste físico que realiza cada partido, jugó como lateral derecho en fase defensiva en la línea de cinco e incorporándose al ataque con balón apareciendo en la zona de construcción. Fue amonestado por empujar a Raphinha.
- Raúl Asencio (6): concentrado en cada acción defensiva, intenso y duro en la lucha por cada balón, asumió el difícil reto de intentar frenar a Raphinha. Perdió su posición en el primer gol del brasileño, por una pérdida inesperada de Rodrygo, y se alió con la mala suerte en el tercero, cuando en su intención de taponar el disparo del rival, desvió la dirección y se coló en su portería. Dejó la acción más dura de un jugador del Real Madrid en el partido, una patada a Pedri, por la que fue amonestado y desató una tangana.
- Dean Huijsen (5): las molestias de Rüdiger provocaron su regreso al equipo titular tras dos partidos ausente por una sobrecarga muscular y acusó la falta de ritmo. Aguantó 76 minutos, en los que no aportó la buena salida de balón que le caracteriza y perdió la marca de Lewandowski en el 2-1 en el tiempo añadido, nada más empatar el partido Vinícius. Se desquitó con su mejor acción del partido, ganando por alto un saque de esquina y rematando a gol en una acción que salvó Raphinha y el palo, pero que propició el empate a dos tantos de Gonzalo.
- Aurélien Tchouaméni (6): sorprendió Xabi Alonso retrasando su posición para incrustarlo como tercer central y fue el mejor en el centro de la zaga. Poderoso en el juego aéreo, intuitivo para cortar pases del rival y sin complicarse con el balón en los pies, jugando en largo. Quedó marcado en los goles cuando intentó cubrir la posición de Asencio. El primer gol le pasó por debajo de las piernas y no llegó a tiempo para cortar la progresión de Lewandowski en el segundo. Se sacrificó fuera de su zona y en la segunda parte, con espacios, cortó un pase de Pedri.
- Álvaro Carreras (6): crecido en la moral por ganar cada duelo a Lamine Yamal en la primera media hora, acabó realizando un pisotón en el empeine que le pudo costar la amarilla en el primer acto. Salvó el primero del Barcelona, de espaldas, con la nuca, al remate tras córner de Éric García, y el partido se le acabó haciendo largo ante la insistencia de la joven estrella barcelonista. Tuvo en su bota izquierda la oportunidad de mandar la final a los penaltis, pero chutó centrado y blando con todo para marcar en el tiempo añadido.
- Eduardo Camavinga (4): no fue el timón que necesita el Real Madrid y apenas construyó juego. Se desgastó en labores defensivas, centrado en Fermín, y apareció más en robos, pugnas y acciones de batalla, que para imponer criterio en el centro del campo. Incluso sembró dudas en el segundo tiempo arriesgando en exceso en un partido gris.
- Jude Bellingham (4): se ubicó cerca de Camavinga en el centro del campo y no mejoró la fluidez del juego madridista. Comprometido en labores defensivas pero sin apariciones ofensivas, enterrado el jugador que sorprendía en área rival y golpeaba con goles. Se le vio más en campo propio, con un error en un mal pase que corrigió cuando lo iba a castigar Raphinha y franando con una falta al borde del área a De Jong. Desconocido y sin asumir el liderazgo que de él se espera.
- Rodrygo (5): firmaba un buen partido jugando donde más le gusta, en banda izquierda, con dos acciones defensivas llamativas con robo en campo propio a Lamine Yamal y Koundé, y dejando en ataque buena visión asociativa en el pase y al espacio a la espalda de la adelantada defensa azulgrana. De cabeza dejó a Gonzalo solo en la segunda ocasión perdonada por el Real Madrid. Pero de un error suyo apareció el mejor Barcelona en el partido. Un mal pase atrás en el centro del campo propició el pase de Fermín y el disparo cruzado de Raphinha en el primer tanto del partido. En la segunda parte fue a menos y dejó alguna acción buena con 'Vini'. No acertó el único remate del que dispuso.
- Gonzalo García (6): titular por las molestias de rodilla de Mbappé, se sacrificó en defensa, pendiente en todo momento de De Jong para intentar que el Barcelona no crease fútbol. Alejado de la zona del 9, lo dio todo por tener protagonismo, y lo logró cuando pisó área rival. Se inventó una acción de mérito en el 50 del primer acto, para mandar el partido empatado al descanso, con golpeo de diestra desequilibrado mientras caía al césped. Se marchó en el minuto 76 por Mbappé.
- Vinícius (8): el momento de terminar una de sus peores rachas goleadoras era un día señalado. De nuevo apareció en una final para aportar en la búsqueda de un título. Tras 16 partidos sin marcar con el Real Madrid, en una dinámica negativa que sumando tres duelos con Brasil alcanzaba la friolera de 19 duelos sin gol, levantó al Real Madrid de la lona en su peor momento. Corrió solo contra Koundé, del que se acabó marchando con un túnel en carrera, dribló a Cubarsí y cruzó su disparo a la red. Era el minuto 47, en el 14 había perdonado la primera ocasión clara del partido. Jugó de 9, para estar liberado de tareas defensivas, y con libertad para elegir la zona en la que podía desequilibrar. No se cansó de intentarlo hasta que acabó exhausto.
- Arda Güler (4): extendió la línea de intrascendencia en la que se ha instalado. Entró a la final en el minuto 68 y no apareció en ninguna acción de mérito.
- Kylian Mbappé (6): quiso arriesgar nada más recuperarse de un esguince de rodilla, sin estar al cien por cien, y salió al partido a los 75 minutos. No dispuso de ninguna ocasión pero apareció en la roja a Frenkie de Jong, cazado tras una gran acción defensiva en la que salió ganador de un pulso con Lamine Yamal. Dejó el centro de peligro a Asencio que pudo dar el empate en la última jugada.
- David Alaba (-): disputó los últimos quince minutos del partido, sin ritmo de competición pero sin ser exigido por los rivales.
- Franco Mastantuono (-): jugó los ocho minutos finales del partido entrando por Vinícius y sin aportar nada en la búsqueda del tanto del empate del Real Madrid que no llegó.
- Dani Ceballos (-): sustituyó a Camavinga para aumentar el control de la pelota en los últimos ocho minutos del partido con el Real Madrid volcado.
Roberto Morales