Mira la galería relacionada aquí: Presentación del motor Honda de F1 de Aston Martin.
Honda ha levantado el telón esta madrugada al primer gran proyecto de la Fórmula 1 de 2026. En un escenario tan simbólico como Tokio, el fabricante japonés ha presentado oficialmente la unidad de potencia que impulsará en exclusiva a Aston Martin a partir del próximo curso, dando así el pistoletazo de salida visible a una de las alianzas más esperadas del nuevo reglamento técnico.
No es habitual —casi nunca lo es— que un motorista decida presentarse en solitario antes incluso de que el coche vea la luz. Pero 2026 no es un año cualquiera, y Honda ha querido subrayarlo desde el primer día: nueva normativa, nueva filosofía de motores y un nuevo socio con ambiciones de fábrica. Empieza oficialmente la era Honda–Aston Martin.
El acto, celebrado en el corazón de la capital japonesa, reunió a algunas de las figuras clave de este proyecto. Lawrence Stroll, propietario del equipo británico; Toshihiro Mibe, presidente y CEO de Honda Motor Co.; y Stefano Domenicali, máximo responsable de la Fórmula 1, escenificaron una alianza que va mucho más allá de un simple suministro de motores. También estuvo presente Andy Cowell, una figura menos mediática, pero absolutamente estratégica en este nuevo capítulo.
Honda aprovechó la presentación de su unidad de potencia de Fórmula 1 para 2026 para lanzar también un mensaje simbólico y estratégico: la marca japonesa estrenará un nuevo logotipo que tendrá presencia directa en el AMR26. El evento arrancó con la intervención de Toshihiro Mibe, presidente y CEO de Honda Motor Co., quien subrayó la importancia del proyecto junto a Aston Martin y dejó clara la ambición de la compañía: volver a ganar carreras en la Fórmula 1 en esta nueva era técnica.
Tras desgranar el trabajo realizado en el desarrollo del motor —concebido específicamente para el reglamento 2026 y con un peso clave de la electrificación—, Honda desveló su renovada identidad visual, que lucirá en el monoplaza verde del próximo año. En el escenario hubo también un show car de color verde, aunque desde ambas partes insistieron en que no se trata ni del coche definitivo ni de la decoración oficial, que Aston Martin presentará el 9 de febrero.
Presente también en el evento estuvo Stefano Domenicali, quien destacó el valor simbólico y estratégico de la alianza entre Honda y Aston Martin en un momento clave para el campeonato. "Es un momento emocionante para nuestro deporte, con dos gigantes del automovilismo uniéndose para luchar por el mayor premio", señaló el CEO de la Fórmula 1, que quiso poner en valor el legado de Honda en la categoría y su capacidad para "seguir aportando innovación y excelencia a la parrilla".
Domenicali subrayó además la fuerte conexión histórica de la F1 con Japón y el crecimiento sostenido del campeonato en el país, mostrándose "orgulloso y muy optimista" con el futuro de la Fórmula 1 y con el papel que proyectos como el de Honda y Aston Martin pueden desempeñar en esta nueva era.
La unidad de potencia presentada cumple con uno de los grandes giros conceptuales del reglamento de 2026: el equilibrio total entre combustión y electrificación. El 50% de la potencia procederá del motor térmico V6 turbo de 1.6 litros y el otro 50% del sistema eléctrico, un cambio radical que obliga a replantear por completo la arquitectura, la gestión energética y el enfoque de rendimiento.
Honda regresa así de forma plena a la Fórmula 1 tras su "retirada a medias" de finales de 2021 y los años de soporte técnico a Red Bull. Para este nuevo ciclo, el fabricante japonés ha tenido que reconstruir su programa desde cero, rearmar equipos y redefinir procesos, con la vista puesta en un reglamento que muchos ingenieros consideran el mayor desafío técnico de la era híbrida.
La importancia del motor en 2026 será capital. La propia FIA ha reconocido que, pese a los enormes cambios aerodinámicos, la unidad de potencia volverá a ser uno de los grandes factores diferenciales. En ese contexto, Aston Martin ha querido blindarse con un socio histórico y con experiencia contrastada en ciclos ganadores recientes.
Para el equipo de Silverstone, esta presentación tiene un significado especial. Tras años adaptándose a motores cliente de Mercedes, Aston Martin afronta por primera vez una etapa como equipo de fábrica, con la posibilidad de diseñar el chasis, la aerodinámica y el empaquetado del coche en diálogo directo con su motorista.
Ahí entra en juego Andy Cowell, exarquitecto del dominio híbrido de Mercedes y ahora una pieza clave en la reestructuración técnica de Aston Martin. Su presencia en Tokio no fue casual: el proyecto 2026 se está construyendo desde dentro hacia fuera, y el motor es el corazón de ese proceso.
La expectación alrededor del AMR26 no se limita únicamente a la unidad de potencia. El coche será el primero diseñado por Adrian Newey para Aston Martin, un detalle que dispara la ilusión entre los aficionados… y también la presión interna. Pero el propio equipo ha querido separar tiempos y mensajes: primero el motor, después el coche.
Este propulsor Honda rodará por primera vez a finales de enero en el shakedown privado del Circuit de Barcelona-Catalunya, del 26 al 30, en unas jornadas sin cobertura pública y con total hermetismo. Será el primer contacto real entre el motor japonés y el chasis verde, aunque sin referencias externas ni comparativas fiables.
La presentación oficial del monoplaza llegará más tarde. Aston Martin ha optado por retrasar el debut del AMR26 hasta principios de febrero, convirtiéndose, junto a McLaren, en uno de los últimos equipos en mostrar su coche para la nueva era. Una decisión que refuerza la idea de que el proyecto se está cocinando a fuego lento… pero con ambición máxima.
Para pilotos como Fernando Alonso, esta alianza representa probablemente la última gran oportunidad de su carrera deportiva. Para Honda, es la ocasión de demostrar que su regreso no es solo nostálgico, sino competitivo. Y para Aston Martin, el paso definitivo para dejar de ser un aspirante y empezar a pensarse como un contendiente real.
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