Pecco Bagnaia llega con ilusiones renovadas a la temporada 2026 de MotoGP. Y se antoja necesario, pues puede estar ante un año clave. El piloto italiano casi nunca pudo encontrar sensaciones con la Ducati de 2025, completando el peor año de su carrera deportiva en la categoría reina. Así, se presenta a la nueva campaña con ganas de mejorar, de cara a un año en el que casi todos los contratos de la parrilla expirarán, lo cual puede amenazar su posición en la moto referencia del campeonato.
Precisamente, este lunes, los de Borgo Panigale se convirtieron en el cuarto equipo de la clase reina en presentar su moto para la próxima temporada, la Ducati GP26, que Bagnaia consideró la moto más bonita que ha pilotado desde que es corredor de fábrica, al incorporar dos distintivas rayas blancas -por el 100º aniversario de la marca- que van desde el colín hasta la parte delantera de la máquina.
La primera prueba que el turinés hizo con la nueva moto fue en el test de Valencia, aunque no incorporó tantas novedades como tendrá la máquina en el arranque de la pretemporada, en Sepang (del 3 al 5 de febrero). Aquella toma de contacto inicial fue bien, como el propio Pecco ha recordado este lunes en la rueda de prensa posterior al acto de presentación, en la que estaba presente Motorsport.com.
"El prototipo que probé en Valencia estaba bien, disfruté del día. Por suerte, tuvimos la carrera dos días antes y fue un fin de semana difícil, me costó bastante durante el gran premio, pero en el test del martes empecé mejor y también mejoró el ritmo, así que disfruté de la moto. No creo que los ingenieros la cambiaran mucho, solo mejoraron algunas áreas en las que yo tenía dificultades durante la temporada, pero no puedo entrar en detalles porque no lo sé. Pero estoy bastante seguro de que la nueva moto será competitiva".
Cuestionado sobre la lista de deseos que tiene para la Ducati de 2026, el tricampeón del mundo de motociclismo expresó un único deseo claro, tras sufrir en frenada con la GP25: "Quiero ser capaz de controlar más la tracción con el acelerador".
Y posteriormente, salió el tema de 2027. Hay quienes aventuran que Bagnaia podría no continuar en Ducati si este año no remonta su situación. Incluso el CEO de Aprilia, Massimo Rivola, comentó en la presentación de la RS-GP que piensa que su asiento irá a parar a Pedro Acosta.
Bagnaia dijo de primeras que se encuentra "tranquilo" respecto a su futuro en Ducati, pero en la rueda de prensa dio algunos detalles más sobre cómo se toma este año: "Sinceramente, después de mi última temporada, solo quiero centrarme en pilotar, y luego ya veremos qué pasa. Pero solo quiero pensar carrera a carrera, y luego empezaremos a hablar sobre el futuro. Antes quiero centrarme más en pilotar".
Sobre si ha sido beneficioso el invierno para él, se reafirmó: "Sí, siempre intentas sacar lo positivo de cada situación, y en este invierno simplemente me tomé unas pequeñas vacaciones con mi mujer, para resetearme por completo. Luego, empezamos bastante pronto a trabajar de nuevo en el gimnasio y también a analizar las cosas. Creo que ha sido muy útil, he intentado desconectar más, comparar el pasado y tener más tiempo para pensar en mí mismo, en qué hacer".
"El año pasado fue complicado para mí en muchas situaciones, quizá no estaba acostumbrado a sufrir tanto, así que era importante volver a ver todo y tratar de entender cuál era la referencia para hacerlo mejor. Marc lo estaba haciendo mejor en algunas situaciones mientras yo seguía sufriendo, así que trato de analizar mejor las cosas y ver si puedo entender algo", prosiguió.
El #63 opinó al respecto de la futura llegada de un sistema de radio para los pilotos en MotoGP: "Creo que cualquier cambio es extraño respecto a adaptarnos, es algo que también es difícil con nuestro casco, y movemos mucho la cabeza mientras pilotamos, por lo que el cable puede ser, no peligroso, pero sí fastidioso, molesto. Tal vez estés tomando una curva, y de repente empiezas a oír la voz de Davide Tardozzi [team manager de Ducati] diciéndote que hay aceite en la curva 7. Es algo a lo que hay que adaptarse. Sinceramente, lo que probé hace dos años fue, quizás, demasiado lejos, sé que otros pilotos lo probaron en Valencia, y no sé qué dicen, pero solo espero que, en comparación con lo que probé en el pasado, sea mejor, porque era muy molesto".
Y otra variación es que ya no se permitirá empujar la moto tras caerse o detenerse durante los últimos minutos de la clasificación, o en carrera. "Creo que es un buen cambio de cara a la seguridad. Sinceramente, mi moto siempre se rompía cuando me caía, así que tengo que sujetar más la moto, es algo que intento aprender, como Marc en Jerez el año pasado, que se cayó y pudo volver a arrancar, y sumar cuatro puntos. Así que siempre es importante, pero no puedes empujar la moto si está parada. Si sigue arrancada, puedes hacerlo. Es importante intentar mantener la moto en marcha", opinó el bicampeón de MotoGP.
A la cuestión de cómo se siente ahora, con esta nueva temporada por delante, con el equipo y los compañeros que conoce, el piamontés afirmó: "La vida en el box era como de casados, muy fácil. Esta temporada es diferente, llego después de una campaña muy difícil, así que la ambición es la de remontar, y sabemos que el potencial está ahí, que podemos luchar. Cuando podía luchar, era competitivo, estaba en cabeza, así que solo tenemos que estar concentrados e intentar recuperar ese rendimiento".
Y por último, en un tono más personal, sobre qué le gustaría lograr en la vida, no necesariamente solo en la pista, reveló "Ya soy muy afortunado en la vida, así que seguiré disfrutando, y en este momento solo me gustaría luchar más en el campeonato, no como el año pasado. Tengo el potencial para hacer la vida de Marc más difícil, no como en 2025, pero en la vida ya soy muy afortunado, así que no hay nada más que pedir".