Antes de deshacernos en elogios hacia Max Verstappen, que sin duda llegará lejos, está claro que Carlos Sainz se merecía una recompensa así después de haber estado a la sombra de su compañero de equipo Alex Albon durante su complicada primera temporada como piloto de Williams
El español necesitó más tiempo del esperado para conseguir destacar, pero la mala suerte ha tenido mucho que decir en este sentido, De hecho, el equipo reconoció que este año se estaba llevando claramente la peor parte de una serie de fallos operativos y problemas de fiabilidad.
Sainz, que sólo había sumado 16 puntos hasta la fecha, casi duplicó su cuenta con un podio en Bakú, y las emotivas escenas vividas en el podio pusieron de manifiesto lo mucho que lo necesitaba.
Tampoco fue un podio de suerte. Claro que Sainz y los coches de Racing Bulls fueron los únicos que marcaron una vuelta antes de la primera bandera roja en la Q3, pero los últimos intentos demostró que las difíciles condiciones de la pista aún eran lo suficientemente buenas como para derrotarle, ya que sólo Verstappen lo hizo para negarle una pole inesperada.
Desde la segunda posición de la parrilla, Sainz no tuvo nada que hacer contra George Russell, pero con la ayuda de Williams fueron realmente rápidos y mantuvieron a raya cómodamente al segundo Mercedes de Andrea Kimi Antonelli.
Este ha sido un gran paso para Williams en su lucha por asegurar el quinto puesto en el campeonato de constructores, mientras que el gran resultado de Sainz sin duda cambiará su visión de lo que había sido una temporada difícil hasta ahora.
Para un piloto que había sido elogiado con razón por su imperturbable regularidad, Oscar Piastri tuvo un fin de semana para olvidar. En el escenario de su excelente segunda victoria el año pasado, se mostró incómodo al volante del McLaren durante todo el fin de semana.
Piastri sufrió una accidente en la Q3 en la curva 3, algo que le relegó a la novena posición de la parrilla. La carrera del domingo fue de mal en peor cuando Piastri soltó el embrague en la salida y tuvo una salida en falso que le hizo caer a la parte trasera del pelotón. Su carrera duró cinco curvas más hasta que bloqueó frenos en la curva 5 y volvió a chocar contra el muro, por lo que se vio obligado a abandonar.
En general, ha sido un fin de semana complicado para Piastri, pero con la ventaja de que su compañero de equipo y rival por el título no pudo aprovecharlo. Pero llegaremos a eso en un segundo.
Aunque todo el mundo lo descartaba y llamaban iluso a Andrea Stella por decir que Max Verstappen aún podía luchar con sus pilotos por el título de pilotos, ahora parece que si el holandés completa unas cuantas carreras más como la de Bakú el italiano podría tener razón.
La clasificación fue otra muestra del inigualable nivel de Verstappen, con su vuelta para hacer la pole con viento sin prácticamente correciones. Y, respetuosamente, al tener a Sainz y Lawson como colchón en la parrilla de salida, el holandés nunca iba a perder esta carrera.
Pero la mayor victoria es lo que el segundo triunfo consecutivo de Verstappen representa para él y para Red Bull. Después de que la temporada del equipo pareciera muerta y enterrada en Hungría, el equipo ha revivido bajo el mandato nuevo director Laurent Mekies.
¿Ha vuelto realmente Red Bull Racing? La verdadera prueba de fuego será dentro de dos semanas en las accidentadas calles de Singapur, que han sido la criptonita del equipo.
Tanto después de una humilde séptima posición en la clasificación como después de cruzar la línea de meta en la misma posición el domingo, Lando Norris no quiso oír hablar de Bakú como una oportunidad perdida para él al no puntuar Piastri. Esto habla a las claras de la filosofía con la que Norris afronta su primera batalla real por el título, pero la verdad es que sí: Por supuesto que lo fue.
Tras su doloroso abandono en Zandvoort, siempre pareció que Norris iba a necesitar que Piastri tuviera algo de mala suerte para volver a la lucha por el título. Esa oportunidad llegó en Bakú, pero Norris fue incapaz de aprovecharla y se sentirá decepcionado por sólo reducir la diferencia de 31 a 25 puntos.
McLaren no rindió a su nivel habitual en un circuito que no acentuó ninguno de los puntos fuertes de su coche, desde luego no en comparación con Red Bull, pero el MCL39 fue lo suficientemente bueno al menos para subir al podio y eso habría dado a la lucha por el título una perspectiva diferente.
Teniendo en cuenta la regularidad de Piastri, esta podría haber sido una oportunidad única para recortar distancias con el australiano y aunque no lo reconozca, la ha perdido...
Este año ha habido mucho revuelo en torno a Isack Hadjar. Según nuestras informaciones, puede ser el "piloto elegido de Red Bull" para 2026. Y el francés se lo ha ganado a pulso con sus impresionantes actuaciones como novato, recompensadas por un podio en Zandvoort.
Pero su compañero de equipo, Liam Lawson, se ha rehabilitado en silencio tras un brutal periodo de sólo dos carreras con Red Bull. Sin embargo, Lawson se ha sacudido el polvo y ha recortado distancias con Hadjar.
Lawson ha superado a Hadjar en dos ocasiones en cuatro fines de semana de carrera, en su intento por igualar a su compañero de equipo. Lo que a veces se pasa por alto es que Lawson todavía no ha completado una campaña completa en la F1, pero se le considera mucho más experimentado.
Pero como parece probable que Red Bull se deshaga de Lawson y a Yuki Tsunoda el año que viene, Lawson está reivindicando poco a poco su derecho a quedarse exactamente donde está.
El equipo que consiguió la pole en las últimas cuatro ediciones de la carrera de Bakú terminó octavo y noveno. Sobre el papel, esta era quizás la mejor oportunidad de Ferrari para ganar hasta el GP de Las Vegas, pero la Scuderia no logró rendir en un circuito que debería haberse adaptado a su coche.
En la sesión de clasificación, Lewis Hamilton se quedó fuera del top 10 por un amplio margen, ya que salió con blandos cuando lo que realmente quería era montar los medios. Leclerc sí llegó a la Q3, pero acabó estampado contra el muro y eso le dejó 10º en la parrilla.
Ambos pilotos fueron combativos el domingo, Leclerc adelantó a Norris después de que el piloto de McLaren pareciera dormido en la primera reanudación, pero no tuvieron el ritmo para mantener una remontada y se conformaron con el octavo y noveno puesto, con incluso cierta frustración tardía por un intercambio de órdenes de equipo chapucero que se debió tanto a la comunicación tardía de Ferrari como al pasotismo de Hamilton.
Así las cosas, los dos pilotos acabaron por detrás de los Williams y los Racing Bull, y perdieron la segunda posición en el mundial de constructores en favor de Mercedes.
Hablando de decepcionante, ese es el término que Toto Wolff reservó para el desastroso fin de semana de Andrea Kimi Antonelli en Monza. El italiano entendió el mensaje. Necesitaba desesperadamente deshacerse sus últimos malos fin de semana y completar un gran premio de manera "limpia".
El piloto de 19 años lo hizo con aplomo. En una calurosa sesión de clasificación, en la que el complicado circuito urbano de Bakú estaba plagado de cáscaras de plátano, Kimi imitó a su homónimo finlandés y mantuvo la calma para ser cuarto por delante de su compañero George Russell, mientras que otros pilotos más experimentados se combinaron para provocar un récord de seis banderas rojas.
A medida que se desarrollaba la carrera, Antonelli se llevó la peor parte, ya que la estrategia de Russell de pasar del duro al medio acabó dando más frutos que la del italiano de empezare con medio y terminar con el duro. Y aunque se sintió decepcionado por no poder batir a Sainz y subir al podio, su buena remontada en Bakú llegó en el momento adecuado para calmar los nervios en Mercedes, y especialmente en él mismo.
Tampoco podemos dejar de mencionar a Russell, que luchó contra los síntomas de la gripe durante todo el fin de semana para hacerse con un excelente segundo puesto, pero Antonelli ansiaba este resultado más que el británico el suyo.
Hay muchos candidatos para nuestro último puesto, ya que muchos pilotos de la zona media desaprovecharon la oportunidad de brillar en Bakú. Pero ninguno más que Alex Albon, que asistió amablemente a la ceremonia del podio de su compañero Sainz. Pero a decir verdad, podría haber sido Albon dado el ritmo de Williams en Bakú el que estuviese ahí. Se habrá sentido muy decepcionado por no haber sido él quien le diera a Williams su primer podio de esta era después de haber estado con el equipo en las buenas y en las malas, aunque es demasiado caballero como para aguarle la fiesta a Sainz.
Albon arruinó su propio fin de semana al chocar contra el muro interior en la curva 1 en su segunda vuelta de la Q1. Eso le dejó último en la parrilla y a partir de ahí siempre fue una batalla cuesta arriba. Además, en un intento de adelantamiento a Franco Colapinto fue penalizado con 10 segundos.
Ha sido un fin de semana raro para Albon y, como demostró el resultado de Sainz, el de Bakú fue un fin de semana especialmente doloroso para que eso sucediera.