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Por qué Gresini ha amagado con dejar Ducati

Motorsport

En muchas familias con dos hijos, los padres son los encargados de mediar en los conflictos domésticos, que muchas veces disparan la tensión por envidias y luchas de ego entre hermanos. Si lo trasladamos al paddock del Mundial de MotoGP, ese papel de pacificador es el que desde hace ya algunos años juega Ducati entre VR46 y Gresini, las dos escuderías satélite que tiene bajo contrato.

Cuando uno se acerca a preguntar a los dos garajes por la temperatura de la relación entre las dos escuderías, la respuesta coincide. "No nos llevamos nada bien". Desde Ducati no se limitan a eso, sino que van más allá. "Exactamente es eso; como si tuviéramos que mediar permanentemente con dos hijos que se están peleando permanentemente. Desgasta mucho", cuenta a Motorsport.com un ejecutivo de la compañía de Borgo Panigale, habituado a lidiar y negociar con la estructura que lleva el nombre de Valentino Rossi, como con la que fundó en su día Fausto Gresini, y en la que Nadia Padovani, su mujer, manda desde que enviudó como consecuencia del COVID.

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Esa tensión que hay entre las dos partes se ha disparado todavía más recientemente, una vez se ha decidido que Fermín Aldeguer cambiará de colores a partir de 2027. El murciano, actual pareja de Alex Márquez en Gresini, y que en su estreno en MotoGP, el curso pasado, fue nombrado novato del año, se enfundará el mono de VR46 por decreto de Ducati, en un desenlace que molestó mucho a los ejecutivos de Faenza.

Tanto, que incluso pudo llegar a peligrar la renovación del contrato con el fabricante boloñés, que expira a final de temporada. De hecho, no han prevalecido ni los deseos de Aldeguer, que siempre mantuvo que, de poder elegir, él no se movería de donde está. El vacío que dejará Márquez, que tiene cerrado su futuro con KTM, será prácticamente imposible de llenar. Precisamente por eso, en Gresini confiaban en poder retener al #54, un objetivo que no se ha podido alcanzar por varias razones. Alguna de ellas con afectación directa a VR46.

De entrada, no hay que perder de vista que VR46 heredó el estatus de escudería con apoyo de fábrica que tenía Pramac, que en 2025 optó por vincularse con Yamaha. La formación de Tavullia firmó un contrato de dos años (2025 y 2026), con una opción prolongable de otros tres (2027, 2028 y 2029), a modo de mero formalismo, que ya se ha concretado.

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Si no se ha anunciado todavía es debido al bloqueo general promovido por los constructores (MSMA) como medida de presión hacia MotoGP Sports Entertainment, con quien negocian desde hace ya muchos meses las condiciones del nuevo marco comercial que les vinculará con el promotor del campeonato durante los próximos cinco años. Esa etiqueta de ‘apoyo de fábrica’ estipula una serie de ventajas sobre el resto de clientes de Ducati, que, sin embargo, en los últimos dos ejercicios no se tradujo en resultados y, en consecuencia, tampoco en visibilidad.

En 2024, la mayoría de los focos recayeron en Marc Márquez, quien, junto a su hermano, terminó por encima de Di Giannantonio y Morbidelli en la tabla. En 2025, la brillantez de Alex (tres victorias y 12 podios) le llevó hasta el subcampeonato, un contraste evidente con la discreción de Diggia (cuatro podios), que finalizó el sexto; y de Morbido (dos podios), que lo hizo el séptimo. Aldeguer concluyó justo por detrás del romano, aunque la victoria en Indonesia y las tres veces que se subió al cajón le hicieron protagonista de muchos titulares. Es verdad que existe una corriente que defiende que la Desmosedici GP24, con la que corrió el #73 en 2025, era más equilibrada que la GP25 de Di Giannantonio, aunque nadie hubiera apostado por ello de antemano.

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Para entender el próximo movimiento de Aldeguer es imprescindible atender a su contrato, que le vincula directamente a Ducati. A pesar de sus aspiraciones de vestir de rojo en 2027 y formar al lado del #93, el corredor de la Ñora aceptó la opción que ya figuraba en el acuerdo con la casa italiana que firmó en su último año en Moto2, con vigencia hasta 2028. El aumento en el salario del español ha sido otro de los elementos determinantes que le llevará a convertirse en el primer no italiano en correr en el VR46, que posee mayor músculo económico que Gresini.

De esta manera, Aldeguer dispondrá de la última especificación de moto, la misma que conducirán Márquez y Pedro Acosta, por más que se da por sentado que todos los modelos de Ducati serán prácticamente idénticos en 2027, cuando entre en vigor el nuevo reglamento técnico.

Será el desarrollo y la evolución a lo largo de los grandes premios aquello que marcará la diferencia entre los corredores ‘de fábrica’, y el resto. En ese sentido, Motorsport.com interpreta que el elegido para acompañar a Aldeguer contará con el paquete 'estándar'. El buen papel de Di Giannantonio en lo que llevamos de Mundial le coloca en la ‘pole’ para retener su asiento, aunque VR46 tampoco vería mal incorporar a Nicolò Bulega, que ya formó parte de la ‘Academy’ en el pasado.

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El adiós de Aldeguer actuó de gatillo para que Gresini sondeara las alternativas disponibles en lo relativo a proveedores de moto. Pero las opciones no eran muchas. La relación con Aprilia es igual de mala o peor que la que mantiene con VR46, después del desencuentro con la casa de Noale, con quien ya hizo tandem entre 2015 y 2021. La amistad se rompió cuando Aprilia pasó a competir como fabricante en 2022, y Gresini se alió con Ducati.

A pesar de haber llegado a sentarse con Honda, es difícil de saber si existió una posibilidad real de volver a formar la pareja que llevó hasta el subcampeonato a Sete Gibernau (2004) y Marco Melandri (2005), o si simplemente fue una estrategia por parte del equipo italiano para tratar de mejorar la propuesta de Ducati. Sea como fuere, la vía Honda no fructificó, circunstancia que, con lo poco sugerente que está Yamaha en estos momentos, planteó seguir con su actual socio como la mejor salida.

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En cuanto a los pilotos, el primero en vestir de violeta será Dani Holgado. El español, que actualmente ocupa la tercera plaza en la clasificación de Moto2, estuvo en conversaciones con Yamaha, pero Motorsport.com entiende que en los últimos días ya informó a los responsables de la firma de Iwata de su decisión.

Para ocupar el otro lado del garaje existen varios candidatos. El favorito es Enea Bastianini, deseoso de regresar al grupo que le llevó a ganar sus primeras carreras en la clase reina (2022). El problema para el de Rimini es que KTM debe liberarle dado que dispone de una opción a su favor, para ejecutar el que sería su tercer año de contrato con las motos naranjas.

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