El Mundial de Fórmula 1 está cerca de arrancar y los equipos ya han comenzado a presentar sus coches para la temporada 2025, como Williams, que ha mostrado el FW47 de Carlos Sainz.
Aston Martin presentará su AMR25 el próximo 23 de febrero, pero poco a poco se van revelando detalles de un monoplaza que será el último bajo la actual regulación de la Fórmula 1.
Esta temporada 2025 marcará el final de la vinculación entre Aston Martin y Mercedes como proveedor de unidades de potencia, cajas de cambios y suspensiones.
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Aston Martin
Aston Martin y Fernando Alonso se preparan para la temporada 2025 de Fórmula 1 tras un año decepcionante en el que la escudería de Lawrence Stroll no logró encontrar el equilibrio ni optimizar las mejoras del coche.
Con la nueva reglamentación de 2026 y la llegada de Adrian Newey a la fábrica de Silverstone, las expectativas están por las nubes para el equipo británico.
Sin embargo, 2025 marcará un punto clave, ya que será el primer año en el que Aston Martin utilice su nuevo túnel de viento y su fábrica esté en pleno funcionamiento, dejando atrás la dependencia del túnel de Mercedes.
Aston Martin contará esta temporada con la suspensión y la caja de cambios de Mercedes, al igual que Williams. Gracias a la presentación del FW47 de Carlos Sainz, hemos podido observar las modificaciones en la parte trasera de los monoplazas que utilizan componentes de la escudería de George Russell y Kimi Antonelli.
En este sentido, el nuevo diseño de este elemento recoloca la pata delantera de la horquilla superior más abajo, aprovechando el espacio que antes usaba la barra de tracción para conectarse con la carrocería.
Con esta modificación, los elementos de la suspensión quedan más separados, lo que ayuda a mejorar el flujo de aire en esa zona.

Este ajuste no es solo una cuestión mecánica, sino también aerodinámica. Al liberar espacio en la parte inferior del coche, se amplía la zona del difusor trasero, lo que puede traducirse en una mejora en la carga aerodinámica y, en última instancia, en el rendimiento general.
Aunque supone un reto para los ingenieros de dinámica vehicular, el objetivo es claro, ganar eficiencia y velocidad.
Además, este cambio sigue la línea de la colaboración con Mercedes, ya que en 2024 Aston Martin utilizó un paquete de suspensión del año anterior para mantener la arquitectura push-rod en la parte trasera. Ahora, con mayor libertad para desarrollar su propio concepto, buscan dar un paso adelante.