Raúl Fernández va a por más en la temporada 2026 de MotoGP. El piloto español vivió algunos de los peores momentos de su vida en la primera mitad de 2025, cuando no le salían las cosas. Sin embargo, un cambio tras una conversación con su jefe en Trackhouse, Davide Brivio, cambió el panorama y todo mejoró. Tanto, que aprovechó el subidón de Aprilia para lograr en la gira asiática, en el Gran Premio de Australia, su primera victoria en carrera larga en categoría reina, un resultado al que se uniría otro podio, una segunda posición, en el cierre del curso en Valencia.
Con semejante bagaje a las espaldas, la escudería estadounidense ha presentado este miércoles la tercera moto con la que competirán en el Mundial de MotoGP, una Aprilia RS-GP que incorporará hasta dos decoraciones: la azul habitual y la especial, más anaranjada, de Gulf, que se mostrará en cinco grandes premios de la próxima campaña (Tailandia, Brasil, Mugello, Indonesia y Malasia).
En el acto de presentación, Fernández explicó cómo se encuentra tras el invierno, a menos de dos semanas de que dé comienzo la pretemporada, y recordó con gran agrado el momento en el que todo cambió el año pasado.
"Me siento muy bien porque pronto comenzará la nueva temporada. El invierno ha ido bien y estoy contento de empezar ya. En 2025, después de Jerez y antes del GP de Italia hubo "una pizza mágica". Recuerdo bien que, después de una de las carreras más difíciles para mí en MotoGP, fuimos a un restaurante y comimos una pizza mágica, y a partir de ahí todo cambió, y fue una sensación fantástica", empezó diciendo el de San Martín de la Vega.
El madrileño detalló después su trabajo con su jefe de mecánicos, Noé Herrera, y el director del equipo, Davide Brivio: "Bueno, con Noé trabajamos juntos desde 2021, y él es muy importante para mí porque es la persona del box que, cuando tiene que decirme algo bueno, me lo dice. Pero sobre todo cuando cometo un error, viene y me dice lo malo, que es muy importante para los pilotos. Y también está Davide. Tiene mucha experiencia en MotoGP, me ayudó, especialmente en uno de los momentos más difíciles de mi vida, como al comienzo de la temporada. Es un placer tener a este tipo de personas a mi alrededor, porque puedo aprender cada día de ellas".
El #25 comentó que aún no se cree que ganara en Phillip Island: "Es el sueño que creo que todo el mundo tiene cuando es joven. Así que todavía a veces no me creo que hayamos conseguido ganar en MotoGP, porque ha pasado mucho tiempo, hemos pasado por muchos momentos difíciles, pero al final lo hemos conseguido. Así que sí, fue un momento fantástico. Y creo que fue el mejor fin de semana de mi vida".
"Recuerdo cuando di el salto a MotoGP. Tuvimos una conversación con mi jefe de equipo, en la que acordamos que, si algún día subíamos al podio, nos cortaríamos el pelo, y lo conseguimos. Así que nos lo cortamos y fue una noche fantástica. Ahora está volviendo a crecer", prosiguió.
"La de Valencia también fue una carrera muy buena, pero no fue un fin de semana fácil, porque tuvimos un doblete de carreras consecutivas y Portugal fue una semana antes, y tuve una gran caída. Pero, de todos modos, gracias a los fisioterapeutas y al médico, estaba casi al 100%. Pero más que mentalmente, fue físicamente por lo que no fue una recuperación fácil".
En cuanto a retos para 2026, Fernández quiere repetir algunos resultados, y sobre todo, menos problemas y lesiones: "En 2025 cambió la moto, Fabiano Sterlacchini [jefe técnico de Aprilia] cambió hasta la mentalidad. Quiero hacer una buena pretemporada, sin lesiones. Luego, trabajar en nosotros mismos, centrarnos en nosotros. La clave fue no pensar en otros pilotos, y es lo que intentaré hacer", concluyó.