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El mundo de la ficción está plagado de historias magníficas fruto de narradores y mentes brillantes, y otras que simplemente suceden en la realidad y que sirven de motor para seguir inspirando la ficción.
Hoy Nico Hülkenberg se ha convertido en el protagonista de uno de estos grandes relatos, logrando su primer podio en F1, tras 239 carreras, 16 años después de debutar e incluso con una ‘retirada’ de por medio.
Dicen que los récords están para romperlos y Nico Hülkenberg ha conseguido en el GP de Gran Bretaña superar una de las estadísticas más crueles de la historia del ‘gran circo’. Por este motivo, repasamos los momentos clave de su andadura en F1 hasta subir por primera vez al podio.
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Kick Sauber
Nico Hülkenberg ascendió a F1 en 2010 con Williams con una excelente proyección después de haber ganado una categoría de monoplazas al año desde 2005 a 2009.
En aquel año su mejor resultado fue una sexta posición, aunque quizás el momento más destacado fue la sorprendente pole que hizo en el GP de Brasil con condiciones climáticas adversas. Sin embargo en la carrera en seco fue otro cantar y el alemán de Williams fue cayendo hasta el octavo.
Pese a todo Nico no pudo conservar su asiento de cara a 2011, que fue a parar a manos de Pastor Maldonado. Esto le llevó a un año de probador en Force India antes de volver a la parrilla con dicho equipo en 2012.
Aquel año volvió a realizar una temporada óptima dentro de la discreción de la zona media aunque con momentos destacados y nuevas tentativas de podio. En El GP de Bélgica aprovechó el caos provocado por el brutal accidente de Romain Grosjean para rescatar un cuarto puesto.
Un resultado caído del cielo y todavía temprano respecto a la ‘ansiedad por el podio’ que iría aumentando año tras año. Peor impresión dejó el GP de Brasil de aquel año.
En aquella cita Fernando Alonso y Sebastian Vettel protagonizaron el último baile de una lucha por el mundial memorable bajo la lluvia. Mientras, Nico Hülkenberg tuvo una de sus mejores oportunidades de hacer podio: el alemán tenía ‘garantizado’ un puesto en el top3 hasta que luchando por Hamilton por la segunda posición perdió el control de su Force India y tocó a Lewis. Ahí acabaron sus opciones de podio para finalmente ser quinto.
A partir de entonces se sucedieron varias temporadas y más cambios de equipo en las que las opciones de escalar a algún peldaño fueron más remotas y escasas. Ni las carreras caóticas ni la ayuda del motor Mercedes de su Force India en 2014, 2015 y 2016 le facilitaron un podio que su compañero Checo Pérez extrajo en cuatro ocasiones.
Con el paso de las temporadas Hülkenberg se convirtió en un habitual, batallador y astuto aunque visto por muchos por poco talentoso. Su paso a Renault no fue más prolífico aunque dejó una imagen verdaderamente desoladora cuando se chocó en el GP de Alemania bajo la lluvia mientras rodaba en las inmediaciones del podio que fugazmente llegó a atesorar.
Ya como un piloto veterano se quedó sin asiento de forma inesperada a finales de 2019. El teutón tenía oferta de Haas que rechazó a la espera de recibir más llamadas que al final no llegaron.
Aunque esto tampoco fue un problema para Hülkenberg, que acabó pilotando en tiempos de pandemia como sustituto de última hora de Sergio Pérez y Lance Stroll.
Su rendimiento fue brutal en estas actuaciones relámpago, regalando otra tentativa de podio: en su segunda aparición clasificó tercero en Silverstone, aunque en carrera fue cayendo hasta la séptima posición por falta de ritmo.
Su empeño y perseverancia le llevó a regresar como piloto titular en 2023, ahora sí con Haas. El rendimiento fue, para muchos sorprendentemente inesperado, manteniendo y reforzando la estima que se labró en sus sustituciones de pandemia.
Tras dos temporadas solventes desembarcó en Sauber, aunque fichado por Audi, que depositó su confianza en el piloto alemán dispuesto a extender su segunda juventud.
Tras una temporada 2024 desastrosa de Sauber era complicado presagiar lo visto en 2025: remontadas sin precedentes, dobles puntos, top5 y finalmente el ansiado podio 239 carreras después dejando atrás el récord de piloto con más carreras sin podio.
Ahora el germano pasa al otro lado del récord, como el piloto que más carreras tardó en conseguir un podio, hasta entonces en manos de Carlos Sainz con 101 carreras. Ahora, el nuevo piloto con más carreras sin podio pasa a ser su compatriota Adrian Sutil, con tan solo 128.
Con este resultado también se pone fin a una larga sequía de podios de Sauber, que no lograba uno desde el GP de Japón de 2012 a manos de Kamui Kobayashi.