Ford ha logrado juntar en un mismo vídeo lo que parecía un sueño para los aficionados: Carlos Sainz Sr, bicampeón del WRC y cuatro veces ganador del Dakar, y su hijo, Carlos Sainz, piloto de Fórmula 1, compartiendo volante y copiloto en el imponente Ford Raptor T1+, el coche con el que el madrileño afrontará el próximo Rallye du Maroc y el Dakar 2026. El resultado: un día lleno de adrenalina, gritos, risas y alguna que otra lección de neumáticos.
El escenario fue un circuito de pruebas en Zaragoza, donde Sainz Jr. empezó con nervios. Antes incluso de ponerse el casco, confesaba a cámara: "Me estoy cagando encima ya, lo admito". Su primera misión era ocupar el asiento del copiloto, normalmente reservado a Lucas Cruz. Y lo cierto es que, aunque está acostumbrado a las velocidades de la Fórmula 1, el hijo del "Matador" no tardó en sentir vértigo:
"¡Papá! ¡Cuidado! ¡Joder! ¿Dónde se agarra Lucas?" repetía una y otra vez mientras su padre volaba sobre piedras y baches. Al acabar la tanda, exhausto, lo resumió con humor: "Estoy muy cansado. Me da miedo, papá. Es muy físico, más de lo que pensaba. Cada tres segundos estoy gritando: ¡Papá, cuidado!".
El propio Sainz Sr. le recordó lo duro que es también para los copilotos: "La fe que tienen y su capacidad de concentración es increíble. Es un talento". A lo que su hijo respondió divertido: "No creo que estén lo suficientemente bien pagados".
Tras sobrevivir como copiloto, llegó la parte esperada por Carlos Jr.: ponerse al volante del Ford Raptor T1+. "Por fin es mi turno", dijo con una sonrisa. Y, de repente, el papel de sufrir pasó al padre, que le aconsejaba desde el asiento derecho: "Poco a poco, poco a poco. Cuidado, cuidado".
El madrileño no tardó en adaptarse: "Qué bien va el coche, brutal", aseguraba mientras su padre le pedía más ritmo: "Aprieta más en algunos puntos". La respuesta de Jr. fue inmediata: "Voy a fondo, voy a fondo".
Al bajar del coche, su veredicto fue claro: "Es uno de los mejores coches de carreras que he conducido nunca. Es genial, papá. Muy diferente a la F1, es completamente lo opuesto. Pero ha sido uno de los mejores días de mi vida".
El vídeo terminó con un divertido intercambio entre padre e hijo sobre el estado de los neumáticos. Mientras Carlos Jr. intentaba justificarse, su padre zanjó la conversación con una frase marca de la casa: "Carlos, sé un poquito de neumáticos".
Este encuentro entre los dos Sainz, compartido por Ford en YouTube y su página web, dejó una pieza tan emocionante como divertida, que muestra la unión de una de las sagas más legendarias del automovilismo. Desde la Fórmula 1 hasta el Dakar, padre e hijo siguen compartiendo la misma pasión, aunque en terrenos muy distintos.