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Al-Attiyah ya se ve ganador del Dakar 2026: "Tenemos margen, no necesitamos atacar"

Motorsport

Nasser Al-Attiyah está a solo 105 kilómetros cronometrados de sumar otro Touareg más a su colección. El catarí dejó prácticamente sentenciado el Rally Dakar 2026 tras la Etapa 12, una jornada que fue mucho más que una simple victoria: fue un día de control, de cabeza… y de historia.

Al-Attiyah llegó líder y se marchó todavía más sólido, con 15 minutos de margen sobre Nani Roma, una renta que, con una última especial tan corta, roza lo definitivo. En el Dakar nunca se da nada por hecho, pero incluso el propio Nasser sabe que el gran trabajo ya está hecho.

No te pierdas cómo fue la etapa:

"Hoy hemos controlado y hemos ganado la etapa. Igualar el récord de 50 victorias es increíble. Estoy muy feliz", resumía, todavía emocionado, nada más bajarse del coche.

Un récord que pesa tanto como el liderato

La victoria no fue una más. Con ella, Al-Attiyah alcanzó las 50 victorias de etapa en la categoría Ultimate, igualando a dos mitos absolutos del Dakar como Ari Vatanen y Stéphane Peterhansel. Un número redondo que explica por qué el catarí hablaba sin poder —ni querer— elegir.

Así está el ránking:

"Ambas cosas son importantes: el récord y la general. Es para lo que trabajamos", insistía cuando se le preguntaba qué valoraba más. La Etapa 12, camino de Yanbu, fue larga y exigente, pero Al-Attiyah supo jugarla con inteligencia. Buena posición de salida, ritmo alto cuando tocaba y cero riesgos innecesarios.

"Decidimos empujar un poco, pero sin riesgos, sin pinchazos, sin problemas. Fabian hizo una gran navegación y todo salió bien".

Fabian Lurquin, una pieza clave

Parte del éxito tiene nombre propio: Fabian Lurquin. El belga, copiloto de Al-Attiyah, fue uno de los grandes protagonistas invisibles de la jornada, y el catarí no dudó en subrayarlo. "Estoy muy feliz con Fabian. Es un copiloto increíble. A veces le preguntaba si podíamos empujar y él me decía: ‘sí, puedes’. Eso es oro".

Una relación todavía joven, pero ya muy sólida, que ha crecido etapa a etapa a lo largo de casi 5.000 kilómetros de rally.

Último día: cabeza fría y todo a casa

Queda una etapa. Solo 105 km contra el crono. Un trámite, sobre el papel. Pero el Dakar no entiende de excesos de confianza, y Al-Attiyah lo sabe. "Tenemos 15 minutos de ventaja, no necesitamos empujar. Solo llevar el coche a meta y traer esta victoria a casa para Dacia Sandriders".

También dejó abierta la puerta a algo más grande. "¿Por qué no igualar y romper el récord? Quizá mañana, quizá el año que viene…".

Mañana no será día de ataques ni de heroicidades. Será un día de manos firmes, mirada larga y respeto al desierto. Si nada se tuerce, Nasser Al-Attiyah cruzará la meta final sabiendo que, una vez más, el Dakar volvió a hablar su idioma.

Así está la general: