Si te sorprendió la pole de un debutante en las 500 Millas de Indianápolis como Robert Shwartzman, con un Prema que también iba al óvalo por primera vez, no te sientas especialmente mal. Incluso al propio piloto le costó entender lo que había hecho en las horas posteriores a dominar el Fast 6, ganándose el derecho a comandar la salida en una de las carreras más importantes del mundo.
"Todavía no puedo [entender] completamente el hecho de que hemos conseguido la pole position", dijo Shwartzman a Motorsport.com en una entrevista exclusiva sólo unas horas después de convertirse en el tercer debutante en la historia de la Indy 500 en conseguir la pole para la mítica carrera en una sesión de clasificación. "Es un momento realmente increíble y especial en mi vida y en mi carrera deportiva, y creo que también para el equipo".
Robert Shwartzman, Prema Racing
Foto de: Penske Entertainment
Al llegar al fin de semana, Shwartzman y Prema eran relativamente actores secundarios. El piloto de 25 años llegó al mes de mayo con un 18º puesto como mejor resultado en sus cinco primeras participaciones en la IndyCar. A su compañero de equipo, Callum Ilott, no le había ido mejor.
Y lo que es aún más increíble: el corredor ruso, que actualmente desempeña su labor bajo la bandera israelí, nunca había corrido en un óvalo antes de intentar para clasificarse para el mayor espectáculo del mundo de las carreras.
En realidad, correr en Indianápolis no era algo que Shwartzman hubiera planeado hacer nunca. Cinco años antes de su sensacional clasificación de este pasado domingo, el corredor se encontraba en medio de una tensa batalla por el campeonato de la Fórmula 2. Pasó esa temporada y las siguientes en el equipo Prema Racing, compitiendo con futuros pilotos de Fórmula 1 como Oscar Piastri, Yuki Tsunoda, Liam Lawson y Mick Schumacher.
Robert Shwartzman, Prema Racing
Foto: Geoff Miller / Motorsport Images via Getty Images
La IndyCar no aparecía en el radar ni del piloto ni del equipo. De hecho, la Indy 500 sólo había entrado en su radar unos años antes, cuando el entonces adolescente fue "invitado a un yate con mis amigos y patrocinadores" tras competir en la Fórmula Renault, en Mónaco. "Después del Gran Premio de Mónaco, recuerdo que me puse a ver la Indy 500 y fue muy, muy divertido", recuerda. "Había muchas batallas y hasta la última curva no sabías quién iba a ser el ganador".
Esa primera experiencia hizo que Shwartzman fuera consciente de la emoción de la IndyCar y de las 500 millas de Indianápolis, pero la Fórmula 1 seguía siendo el objetivo. Así que Shwartzman siguió subiendo a través del escalafón, terminando segundo tras Piastri en la F2 2021 y mostrándose prometedor.
Pero no fue suficiente. La llamada para unirse a la F1 nunca llegó. Shwartzman se convirtió en piloto reserva de Ferrari y participó en algunas sesiones de entrenamientos libres, pero se quedó fuera cuando se tomaron decisiones sobre los pilotos. Así que expandió sus horizontes, corriendo con coches deportivos y probando un IndyCar con Chip Ganassi Racing en 2023.
Un año después, sus viejos amigos de Prema anunciaron sus planes de unirse al campeonato americano. Era una oportunidad que no tenía demasiado sentido rechazar. "Me dije: 'Es una buena oportunidad. Conozco a esta gente. Conozco a este equipo. Voy a unirme y probarme aquí en Indy'".
Robert Shwartzman, Prema Racing
Foto de: Penske Entertainment
La oportunidad era buena, pero venía acompañada de retos. Lanzar un nuevo proyecto en una categoría siempre es difícil. Pero esto venía con un giro añadido: las carreras en óvalos. Como muchos, Shwartzman tenía dudas sobre ellas. "Al principio, sinceramente, era algo que no tenía ni idea de qué hacer, ni de cómo hacerlo. Y para ser sincero, me daba miedo. Especialmente la Indy 500. Ir a esa velocidad, tan rápido en las curvas, daba bastante miedo, creo que a cualquier piloto. Así que fue como, 'vale, va a ser un gran reto para mí acostumbrarme a esto'".
Afortunadamente, tanto para el piloto como para el equipo, hubo mucho tiempo para aprender y adaptarse. El test de abril de la Indy 500 y la semana de entrenamientos previos a la clasificación permitieron al grupo sentirse cómodo y basarse en lo que Shwartzman ya había aprendido en el simulador, y viendo las onboards de carreras anteriores. De hecho, es algo que al hombre de la pole le gustaría ver en otras carreras del calendario de la IndyCar.
"Sinceramente, por mi parte, preferiría tener más tiempo de rodaje en otras carreras de la temporada", admitió Shwartzman. "Tal vez un par de juegos más de neumáticos, y como una hora más de tiempo en pista. Porque, al menos para nosotros, es muy útil. Y realmente necesitamos esto con el fin de poner un poco más de confianza de mi parte en el coche, y encontrar una mejor forma para la clasificación.
Robert Shwartzman, Prema Racing
Foto de: Michael L. Levitt / Motorsport Images vía Getty Images
Todo ese tiempo en pista ayudó a Prema y a Shwartzman a sentirse cómodos y a poner a punto el coche. A partir de ahí, todo fueron detalles. Con todo el mundo al límite, Shwartzman cree que el enfoque de su equipo, junto con la falta de expectativas y un poco de fortaleza testicular, marcaron la diferencia.
"No teníamos presión", afirmó. "Además, creo que en general funcionó el enfoque de las cosas, para mejorar gradualmente el coche sin precipitarse. Sabíamos que Indianápolis no perdona y que un error puede costarte todo. Creo que ese es el enfoque y la mentalidad que marcó la diferencia".
"Seamos sinceros, tuvimos pelotas por mi parte", prosiguió. "Para seguir llevando el coche hasta sus límites, tienes que [tener] una buena sensibilidad y reconocer que estamos llevando el coche a sus límites. Por mi parte, como piloto, tengo que tener mucho cuidado a la hora de controlarlo. Lo bueno, por parte de los ingenieros, es que me han dado lo que les pedía y lo que necesitaba para tener un coche perfecto. Creo que todas estas combinaciones, y en general la gente, el equipo, el trabajo en conjunto, el espíritu de equipo, eso es lo que ha marcado la diferencia".
Una vez superada la impactante pole, Shwartzman y Prema se pondrán a trabajar para liderar la salida en la carrera del domingo. Tendrán sólo cuatro horas más de entrenamientos para aprender cómo corre el coche en el tráfico y hacer los ajustes necesarios para que el ruso sea un contendiente a todo.
Robert Shwartzman, Prema Racing
Foto: Brandon Badraoui / Motorsport Images via Getty Images
Aun así, Shwartzman sabe que no debe presionarse demasiado. "No quiero poner muchas expectativas por mi parte", explicó. "Es la primera vez que corro en un óvalo, así que no sé exactamente cómo defenderme y adelantar. Tendré que aprenderlo a lo largo de la semana. Por mi parte, sólo quiero tener la misma ejecución suave que tuvimos aquí en la clasificación. No entrar en pánico. Ni perder el control. Sí, tomarnos las cosas con calma y ver dónde estamos. Con suerte estaremos luchando hasta el final en cabeza, y tendremos una buena oportunidad de ganar la Indy 500".
¿Podrá Shwartzman transformar su pole en la primera victoria de un piloto debutante desde Alexander Rossi en 2016? Es difícil de decir. En cualquier caso, puedes contar con que Shwartzman y Prema seguirán luchando de cara al futuro. Después de todo, les ha llevado hasta aquí.
"Incluso en los momentos más difíciles y duros de la vida, hay que seguir creyendo", afirma Shwartzman. "Hay que seguir empujando. Eso es lo que he hecho. Nunca me he rendido. Sigo empujando. Y hemos llegado a una fase en la que no éramos favoritos. Nadie esperaba nada de nosotros y lo hemos conseguido trabajando duro, creyendo en nosotros mismos. Creyendo que las cosas nos iban a salir bien".
"Y aquí estamos. Una de las tres carreras más importantes del mundo y conseguimos la pole en nuestro primer año. Creo que es un momento histórico, al menos para mí y para el equipo. Y estoy súperorgulloso y feliz por ello", remachó.
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La parrilla de salida de la Indy 500 2025: pilotos y posicionesN/A