El jefe del equipo Mercedes, Toto Wolff, ha advertido de que su escudería no se confía tras su cómoda victoria en el Gran Premio de Canadá 2025 de Fórmula 1 sobre un asfalto con alta temperatura, un síntoma que en el pasado era una de sus grandes debilidades.
En manos de George Russell, el Mercedes W16 parecía ser un aspirante a la victoria en Montreal desde la primera vuelta de los entrenamientos, y el británico derrotó a Max Verstappen para conseguir la pole con lo que describió como una de las mejores vueltas de su vida, con el líder del campeonato, Oscar Piastri, más atrás en la tercera posición.
Russell y Mercedes también fueron fuertes en Canadá el año pasado, cuando se hizo con la pole con un tiempo idéntico al de Verstappen, pero perdió la victoria, por lo que su rendimiento no fue una sorpresa. Pero el Mercedes tiene una notoria debilidad con los neumáticos cuando hace calor, por lo que cuando las temperaturas de la pista aumentaron el domingo, el equipo no sabía si su piloto podría defenderse de sus rivales.
Pero Russell pareció controlar la carrera con facilidad, superó a Red Bull en la gestión de los neumáticos y cubrió el intento de undercut de Verstappen. Mientras tanto, por detrás Andrea Kimi Antonelli también cuajó su mejor actuación en F1 hasta la fecha, pasando a Piastri para conseguir su primer podio en la máxima categoría.
Se esperaba que fuesen rápidos en Canadá, pero no en unas condiciones de pista cercanas a los 50º C. Una conexión obvia con este buen rendimiento parece ser la nueva geometría de la suspensión trasera de Mercedes, que se introdujo en Imola, se retiró del coche en medio de las dudas sobre la correlación y se volvió a utilizar en Montreal para ayudar a mantener los neumáticos bajo control.
Pero a estas alturas del reglamento no existe ningún milagro, por lo que el director del equipo, Toto Wolff, prefirió mantener la cautela ante cualquier tipo de paso adelante en condiciones de calor.
"Hemos tenido 50º C en pista y hemos sido dominantes", dijo Wolff. "Hemos hecho algunos cambios en el coche. Tenemos una nueva suspensión trasera. Estoy muy contento de cómo lo ha gestionado el equipo, pero supongo que hay que tener en cuenta también el trazado".
"Montreal siempre se nos ha dado bien. Carece de las típicas curvas de alta velocidad en las que sufrimos más con el calor. Eso en primer lugar. Y el número dos es que aquí el asfalto es bastante suave, menos abrasivo y por tanto menos dañino para nuestro coche, que sufre la degradación de los neumáticos traseros y el sobrecalentamiento", añadió.
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George Russell, Mercedes
Foto de: Zak Mauger / Motorsport Images vía Getty Images
Por lo tanto, el trazado único de Montreal, con muchas frenadas y aceleraciones, significa que Mercedes no se confiará demasiado de cara al resto de las carreras antes del verano. Russell ganó en Austria el año pasado, aunque ayudado por el polémico choque entre Max Verstappen y Lando Norris, pero Mercedes era el tercer equipo más rápido entonces.
"Nunca hay que confiarse", dijo Wolff. "Porque las oscilaciones en el rendimiento siguen ahí. Lo hemos visto el año pasado, que en algunas pistas ni siquiera estaba cerca quién era segundo, pero dominamos durante todo el fin de semana. Y ese es un poco el patrón que hemos visto aquí. Y Austria va a ser un juego diferente, diferente trazado, diferentes desafíos".
"Esperábamos un poco más de sobrecalentamiento de los neumáticos por la temperatura de la pista, pero no nos hacemos ilusiones de que se adapte a los puntos fuertes de nuestro coche de la misma manera que el año pasado. Pero en la mayoría de los circuitos, sabemos que es un poco difícil, y por eso es el primer fin de semana que ambos estamos en el podio. Pero es genial ver que cuando tenemos esa oportunidad, la aprovechamos".
Parece que la suspensión trasera actualizada de Imola sí aporta beneficios después de haberla quitado del coche en Mónaco y España, y ahora parece que ha llegado para quedarse.
"Trajimos la nueva geometría trasera por ese problema concreto que teníamos, el sobrecalentamiento del compuesto trasero", explicó Wolff. "No estábamos muy seguros de los resultados en Imola, porque fueron peores de lo que esperábamos. Y entonces quitarlo, creo que fue lo correcto, y traerlo aquí porque esperábamos que la dirección de desarrollo fuese la correcta".
"Pero en este tipo de reglamentos, nunca sabes si aciertas con el desarrollo o no. La correlación ha sido difícil, sobre todo para nosotros, pero también para muchos otros equipos. Nunca hay una solución mágica que convierta un coche de podio a un coche que gane dominantemente. Pero cuantos más conjuntos de datos tengamos, más aprenderemos", concluyó el director de Mercedes en la F1.