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Los focos del mundo del boxeo miraron desde este martes a Riad. La capital saudí fue escenario de las llegadas oficiales de todos los protagonistas de la velada Ring IV: Night of Champions, la cual se podrá ver en exclusiva en DAZN. El acto abrió oficialmente la semana del evento y cada boxeador tuvo su turno frente a los medios.
Entre declaraciones, presentaciones y los primeros cara a cara informales, el gran protagonista fue el evidente cruce de tensiones entre Devin Haney y Brian Norman Jr., cuyo duelo por el título wélter de la WBO se ha convertido en uno de los más comentados del cierre de año.
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Haney (32-0, 16 KO) dejó un mensaje directo a sus críticos. El estadounidense afirmó que está listo para “convertir a los no creyentes en creyentes” y que el sábado demostrará que sigue siendo uno de los nombres más importantes del boxeo mundial.Ring Magazine
Lo hizo con un discurso firme, aunque con un lenguaje corporal que levantó dudas: serio, prácticamente inexpresivo y muy distante, pese a hablar con convicción sobre su confianza de cara al combate. “A los que dudan, que sigan dudando. Uno a uno, todos se convertirán en fans. Sintonizad el 22 de noviembre”, dijo a DAZN Boxing.
Norman Jr. (28-0, 22 KO), campeón, respondió con contundencia. El peleador de 24 años dejó claro que no confía en los jueces y que su plan pasa por zanjar cualquier duda con un nocaut. “No quiero hacer 12 asaltos. No confío en los jueces. Tengo el poder para juzgarme yo mismo y voy a usarlo”, afirmó durante su llegada. El campeón también insinuó que Haney podría recurrir al movimiento y al agarre, tal y como se vio en su último combate ante José Ramírez.
El ambiente entre ambos dejó una sensación clara: el pique existe y va a más. La sombra del posible Haney–Ryan García II en 2026 añade presión al estadounidense, mientras Norman busca frustrar esos planes con una actuación decisiva.
Antes de centrarse en los combates secundarios, las llegadas dejaron un espacio relevante para el gran combate de la noche. El estelar de The Ring IV será el duelo entre David Benavidez y Anthony Yarde.
Benavidez, que defenderá por primera vez sus títulos del peso semipesado del WBC y WBA afirmó que esta noche marca el inicio de lo que quiere que sea su legado. “Tengo mucho que demostrar, no solo en esta pelea sino en el resto de mi carrera”, dijo en la retransmisión de DAZN. “Quiero dejar claro que soy el mejor del mundo y quiero ser el mejor de mi generación. Todo empieza con Anthony Yarde”.
Yarde, que ya peleó por este cinturón ante Artur Beterbiev en 2023, llega a la cita con cuatro victorias consecutivas y convertido en un reto mayúsculo para el campeón. Benavidez no se hace ilusiones: “Sé que Yarde llega enfocado y preparado, pero estoy listo para hacer una guerra ahí dentro. No me voy sin la victoria”.
Tras esta presentación del combate estelar, las llegadas también sirvieron para presentar el resto del talento de la cartelera. Uno de los nombres más esperados fue el de Abdullah Mason (19-0, 17 KO), quien disputará el título mundial ligero de la WBO ante Sam Noakes (17-0, 15 KO).
Noakes anticipó que el duelo podría resolverse antes del sexto asalto y no descartó un “highlight reel” para cerrar el año. Mason, sereno pero rodeado de interrogantes, encara la cita con la presión añadida de sus últimos tropiezos y rumores en el gimnasio.
Todos los boxeadores hablaron, todos dejaron titulares y todos calentaron una velada que promete acción. Pero si algo quedó claro en Riad es que Haney y Norman Jr. han encendido una rivalidad que ya domina la semana: experiencia contra poder, presión contra ambición y un campeón decidido a no dejar su destino en manos de nadie. El sábado, la ANB Arena y DAZN darán la respuesta.