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Raymond Muratalla nunca ha sido amigo del ruido. El californiano, de 28 años, asumió el cinturón ligero IBF tras la retirada de Vasiliy Lomachenko y lo hizo sin fiesta, sin brindis y casi sin comentarios dentro del gimnasio.
Su reacción fue tan sencilla como reveladora. Recibió la noticia por teléfono de Robert Garcia y, según recuerda, lo celebró con una pizza familiar. Ese espíritu doméstico marca también su primera defensa del título, programada para el 24 de enero en Las Vegas ante Andy Cruz.
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Muratalla, 23-0 (17 KO), quiso dejar claro que no buscó ni quiso una defensa más amable. Asegura que el reto ante el campeón olímpico de 2021 es exactamente el tipo de prueba que siempre ha deseado en su carrera profesional.Matchroom Boxing
“Estoy emocionado”, explicó en declaraciones recogidas en EEUU por Boxing Scene. “Siempre quise peleas grandes. No puedo esperar”. No hubo exigencias al promotor ni petición de rivales más cómodos, pese al nivel que Cruz ha mostrado en su corta trayectoria profesional.
Cruz, 6-0 (3 KO), llega como aspirante obligatorio y con un perfil creciente. El cubano derrotó en Tokio 2021 a Keyshawn Davis y este año dejó buenas sensaciones ante Omar Salcido e Hironori Mishiro. Su técnica y precisión han generado elogios en la división.
Muratalla aseguró que los nombres no le condicionan. Dijo que respetar la historia del rival “no importa quién sea” una vez suene la campana. Insiste en que su preparación y mentalidad serán la diferencia en un duelo que considera clave para su futuro inmediato.
Ese enfoque nace de su entorno. Hijo de un técnico de climatización y de una funcionaria de prisiones, creció viendo a sus padres trabajar sin descanso y sin atajos. Para él, esa disciplina es una guía diaria más que un adorno moral.
“Sé la experiencia que tengo y el trabajo que he puesto”, explicó. “La mentalidad lo es todo. Será el factor clave”. Asegura que ha analizado varias peleas de Cruz y reconoce sus virtudes, pero insiste en que “todo eso desaparece cuando estamos en el ring”.
El campeón también mira al futuro de la división. Con Shakur Stevenson a punto de dejar vacante el cinturón WBC y Abdullah Mason coronado como nuevo campeón WBO, Muratalla quiere encender una candidatura al “Peleador del Año 2026”.
Su plan es directo: vencer a Cruz y buscar unificar con esos otros nombres que empiezan a dominar el peso ligero. No tiene intención de acomodarse. No cree en privilegios. “Me da igual todo eso. Estoy demasiado metido en esto”, zanjó.