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Vergil Ortiz Jr. firmó una nueva exhibición de poder ante su público y confirmó que su destino apunta a un duelo con Jaron “Boots” Ennis. El texano, de 26 años, apenas necesitó dos asaltos para deshacerse de Erickson Lubin en el Dickies Arena, logrando una victoria por KO técnico a los 1:30 del segundo round. El triunfo fue tan contundente como simbólico: en la grada estaba el hombre al que quiere enfrentarse, el campeón unificado Ennis, que observó atentamente desde la primera fila.
El combate comenzó con un primer asalto de tanteo, en el que Lubin intentó establecer su jab zurdo y mantener la distancia. Ortiz, sin embargo, no tardó en imponer su ritmo. En el segundo round acortó la distancia y conectó tres derechas limpias al rostro de su rival, obligando a retroceder a Lubin hasta las cuerdas. Fue entonces cuando desató una ráfaga de golpes que forzó la intervención del árbitro James Green, ante un público que rugía su nombre.
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Golden Boy Promotions / Cris Esqueda
El triunfo dejó a Ortiz con un récord perfecto de 24-0 (22 KO) y consolidó su posición como una de las principales figuras del peso superwélter. En menos de un año, el texano ha superado a Serhii Bohachuk, Israil Madrimov y ahora a Lubin, tres oponentes de alto nivel que han puesto a prueba su madurez y resistencia. “Quería mostrar que puedo mejorar cada vez que subo al ring”, declaró tras la pelea. “Sé quién está al otro lado mirando, y estoy listo para él”.
El “otro lado” tenía nombre y apellido: Jaron Ennis, que viajó desde Filadelfia para presenciar la actuación. Ennis, de 27 años, debutó en la categoría con un nocaut en el primer asalto sobre Uisma Lima el pasado mes de octubre, conquistando el título interino WBA del superwélter. En la previa, ya había avisado que su viaje a Texas no era casualidad: “Quería estar aquí para dejar claro que esta es la pelea que quiero. Vine incluso con retrasos de vuelo y todo el caos del gobierno, pero no podía faltar”.
Ennis aprovechó su presencia ante las cámaras de DAZN para enviar un mensaje directo: “Este es el combate que todo el mundo quiere. Yo ya cumplí con mi parte. Ahora le toca a él. Tenemos que hacerlo pronto, sin esperar más”. El de Filadelfia respondió también a las declaraciones del entrenador de Ortiz, Robert García, quien había sugerido que Ennis buscaría otra pelea antes de enfrentarlo. “No sé de dónde saca eso. Hace dos semanas dijo que tenía que venir a vender el combate, y aquí estoy. ¿Qué más quieren?”, replicó el campeón.
Desde Matchroom Boxing, el promotor Eddie Hearn confirmó que las negociaciones entre ambas partes comenzaron hace meses: “Tuvimos una conversación muy positiva en la oficina de DAZN. Acordamos que Ennis pelearía en octubre, Ortiz en noviembre y después avanzaríamos. Nosotros ya firmamos. Golden Boy sigue interesada, según Eric Gómez. Es el momento de hacerlo”. Hearn subrayó además que el hecho de que ambos estén bajo la misma plataforma “debería facilitar mucho las cosas”.
La posible pelea entre Ortiz y Ennis en el primer trimestre de 2026 podría convertirse en uno de los choques más grandes del boxeo estadounidense en los últimos años: dos campeones invictos, jóvenes y en plenitud física, representando estilos opuestos. Ortiz, con su potencia y agresividad; Ennis, con su técnica depurada y precisión. “Soy el mejor 154 libras del mundo. Nadie puede atarme los cordones”, aseguró Ennis entre risas tras escuchar a Hearn.
Mientras tanto, Ortiz continúa sumando argumentos. Su victoria sobre Lubin (que solo había caído ante Jermell Charlo y Sebastian Fundora) refuerza su credibilidad frente al resto de la división. Además, el texano mostró madurez y confianza en su boxeo, administrando bien el ritmo antes de cerrar la pelea con una ráfaga que recordó sus mejores actuaciones en el peso wélter.
La noche en Fort Worth dejó también otros nombres propios. En el combate coestelar, Darius “DFG” Fulghum y David “Dynamite” Stevens protagonizaron una intensa guerra en el peso supermedio que terminó en empate mayoritario tras diez asaltos. El debutante de Golden Boy, Amari “The Reaper” Jones, impresionó al público con un nocaut en el tercer round ante Shady Gamhour, mientras el olímpico Joshua “Rocket” Edwards mantuvo su récord perfecto al detener a Zeno Vooris por cortes en el tercer asalto.
Además, el sueco Robin Safar se proclamó campeón WBA Continental Americas del peso crucero al imponerse por decisión unánime a Derick Miller Jr., con tarjetas de 99-90, 99-90 y 98-91. En los preliminares, Eric “The Korean Cowboy” Priest empató con Esneiker Correa, Javier Meza venció a Joshua Briones por decisión unánime, y Sam Castellanos abrió la velada con un nocaut en el segundo asalto ante Ricardo Elizalde.