¡Descubre qué deportes puedes ver en DAZN!
El UFC Qatar presenta uno de los combates más interesantes en su cartelera preliminar: Aleksandre Topuria disputa su segundo combate en la compañía en un cruce que podría acelerar su ascenso en el peso gallo.
Con una victoria viral, el georgiano-español podría acercarse a entrar entre los quince mejores, como el mismo ha reconocido en la previa. Un objetivo que su hermano Ilia tardó tres peleas en alcanzar cuando irrumpió en el peso pluma.
Leer más | Jake Paul y Anthony Joshua oficializan su combate para el 19 de diciembre: “Ten cuidado con lo que deseas”.
Aleksandre debutó en febrero con una actuación sobria ante Colby Thicknesse. Su rendimiento dejó un mensaje claro: precisión, orden y recursos suficientes para controlar una pelea sin asumir riesgos innecesarios. Aquel triunfo por decisión unánime puso fin a un periodo en el que priorizó apoyar la carrera de Ilia y abrió por fin su propio camino en UFC. Su objetivo en Doha es simple: sumar su segunda victoria y situarse a las puertas de un nombre ranqueado.UFC
Enfrente estará Bekzat Almakhan, un rival que ya sabe lo que es competir dos veces en la compañía. El kazajo cayó en su debut, pero dejó detalles importantes ante un adversario de élite, incluido un derribo en el primer asalto.
Su respuesta llegó en UFC 315, donde firmó un nocaut inmediato sobre Brad Katona y confirmó su capacidad de generar peligro desde los primeros segundos. Su estilo es agresivo, vertical y centrado en romper el ritmo con manos rápidas y constantes aceleraciones hacia adelante.
El emparejamiento, por tanto, ofrece un contraste marcado. Almakhan quiere dinamitar el orden, forzar intercambios y castigar en la corta distancia. Su ventaja está en la explosividad y en la capacidad de cambiar una pelea con un golpe limpio.
Topuria, en cambio, construye desde el control: usa bien la distancia, interpreta los tiempos defensivos y, si la pelea lo exige, puede recurrir a su grappling para neutralizar el caos y trabajar desde posiciones dominantes.
Para Aleksandre, la clave estará en evitar una pelea desordenada. Si impone su estructura, obliga al kazajo a equivocarse y gestiona los momentos de presión, su boxeo técnico puede desnivelar la balanza. Para Almakhan, el plan pasa por interrumpir ese orden, cerrar los espacios y proponer intercambios donde su potencia resulte determinante.
El contexto deportivo añade un punto adicional de interés. No es un combate de ranking, pero sí un cruce que puede definir quién entra en la conversación del top 15 en los próximos meses. Si Aleksandre logra una actuación convincente, reforzará la idea de que puede seguir la senda rápida que ya recorrió su hermano. Si Almakhan impone su ritmo, se posicionará como uno de los proyectos más serios de su país dentro del peso gallo.
Tres asaltos, dos estilos opuestos y un futuro inmediato en juego. En Doha, Topuria vs Almakhan llega con más significado del que su lugar en la cartelera podría sugerir. El que gane se situará en la carretera correcta hacia los nombres de élite de la división.