Heung-Min Son es un guerrero silencioso de sonrisa letal que no necesita estridencias para dominar la Premier League. Su estilo combina una ética de trabajo incansable, un instinto goleador casi quirúrgico y una humildad que se convirtió en un símbolo de entrega y brillantez, un jugador capaz de decidir partidos con la serenidad de quien deja que hablen sus acciones.