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Análisis: el plan silencioso de Toyota para volver a la Fórmula 1 pasa por Haas

Motorsport

Una de las primeras novedades que llamó la atención en la presentación de la decoración del VF-26 de Haas F1 fue la aparición del logotipo 'GR' en la tapa del motor. Para los aficionados al automovilismo se trata de unas siglas bien conocidas: Gazoo Racing, la división deportiva de Toyota, presente en todos los coches de competición del grupo japonés.

En 2025 la marca había aparecido en el Haas de forma más discreta, limitándose a la parte exterior del alerón trasero; hoy, en cambio, el mensaje es decididamente más claro y significativo.

Toyota está alcanzando su objetivo: volver a poner un pie en la Fórmula 1 sin ruido ni anuncios oficiales. Un enfoque diametralmente opuesto respecto al ciclo anterior que vio al constructor japonés implicado en el Mundial de F1 entre 2002 y 2009.

En aquella etapa, Toyota no escatimó en gastos, invirtiendo enormes sumas en instalaciones y personal, con fichajes de primer nivel en todos los departamentos, sin lograr, sin embargo, ni una sola victoria. Bajo la presidencia de Akio Toyoda, profundo conocedor del automovilismo, la filosofía ha cambiado radicalmente respecto a los inicios de los años 2000.

Lo que estamos presenciando hoy es una incorporación progresiva y silenciosa de personal de Toyota dentro del programa Haas. Un refuerzo concreto de la estructura del equipo estadounidense, pero también una manera de empezar a sentar las bases de cara a un posible programa oficial.

Según los rumores surgidos en las últimas semanas, este año el programa TPC de Haas estará gestionado casi por completo por personal de Toyota, una pieza más dentro del proyecto de formación de un grupo de ingenieros cada vez más amplio y estructurado. Una inversión en absoluto marginal, hasta el punto de que la casa matriz habría decidido desviar hacia la Fórmula 1 alrededor de un tercio del presupuesto previamente destinado al programa del WRC.

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Sin embargo, queda una pregunta clave: ¿por qué Toyota sigue manteniendo un perfil tan bajo? El nudo central es la unidad de potencia. Actualmente Haas se apoya en la asociación técnica con Ferrari para el motor, la caja de cambios y las suspensiones, además de la colaboración con Dallara para la fabricación del chasis.

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Mientras tanto, está a las puertas la introducción de la nueva generación de unidades de potencia, cuyas líneas maestras se definieron en 2022, en un momento en el que la Fórmula 1 aún no formaba parte de los planes de Toyota. Un regreso oficial implicaría el desarrollo de una unidad de potencia propia, pero por ahora no está claro cuál será la orientación de la FIA a largo plazo en el frente reglamentario.

Por lo tanto, es plausible que Toyota siga todavía a la espera, intentando comprender qué dirección tomará la futura motorización de la Fórmula 1. Si las nuevas reglas resultaran compatibles con la visión del mayor fabricante de automóviles del mundo, desde la sede de Nagoya podría llegar la luz verde para un regreso en toda regla. En caso contrario, no puede descartarse un paso atrás, coherente con un camino que, hasta ahora, se ha desarrollado bajo el signo de la máxima discreción.

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