Fernando Alonso no tuvo un domingo sencillo en el GP de Gran Bretaña. El bicampeón prometía después de una excelente clasificación que auspicia un futuro algo más luminoso para Aston Martin tras la llegada de un nuevo paquete de mejoras.
A pesar de ello, tras la lluvia, la séptima posición en parrilla de Alonso solo pudo convertirse en novena en la entrada a meta, aunque para llegar a ese punto primero hubo que sortear un quebradero de cabeza a nivel estratégico difícil de explicar y que sembró más frustraciones que otra cosa.
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De inicio, Alonso sorteó el primer ‘bache’ que se cobró la carrera de Charles Leclerc y George Russell cambiando a secos en la vuelta de formación.
Esto colocó a Fernando quinto, aunque poco duraría la alegría del ovetense; ya que después de haber fulminado un primer set de intermedios, con el regreso de la lluvia el español fue llamado a boxes unas vueltas más tarde de la cuenta y cayó a los confines del top10.
Una estrategia que contrasta con la que Aston Martin aplicó a Lance Stroll, el gran beneficiado de toda la parrilla, que pasó a ponerse tercero después de parar primero a blandos y luego de nuevo a intermedios en solo unas pocas vueltas.
Lo peor es que desde el coche Fernando Alonso ya advertía de la posibilidad de una estrategia así, como ha revelado DAZN a través del programa Código F1:
“Se está secando rápido, pero el último sector está muy mojado, pero hay gente con gomas de seco así que vosotros sabéis más que yo”
“Seguro que tendremos mucha degradación pronto”, avisaba Fernando en una lectura de estrategia tímida pero que una vez más iba encaminada hacia la dirección correcta.
Eso le valió al ovetense su primera decepción del día, apoyándose en otras equivocaciones estratégicas de este Mundial 2025 de F1: “Es loco que nunca acertéis conmigo”, recriminaba Alonso.
Esta jugada colocó a Fernando en una posición delicada y por tanto, más propensa al riesgo y la experimentación que favoreció a Lance Stroll en los compases iniciales.
Sin embargo, cuando fue el turno de arriesgar con el español la jugada volvió a salir mal, con una parada demasiado precipitada en el momento de crossover del neumático de mojado al de seco, ya en el último cuarto de carrera.
Eso llevó a Alonso a perder más de 20’’ en tres vueltas, y aunque finalmente pudo regresar a los puntos, la novena posición final sirvió de poco consuelo:
“Carrera terrible, como de costumbre”, espetaba Fernando Alonso tras ver bandera a cuadros haciendo aspavientos y a golpes con el volante de su renovado AMR25.