Si había pocas cosas que se esperaran en la temporada 2025 de MotoGP es que alguien como Enea Bastianini, que venía de ser piloto oficial de Ducati, pasara prácticamente desapercibido en su año de debut con KTM. El piloto italiano no paró de enfrentarse a problemas, sobre todo relacionados con la falta de adaptación, al manillar de la RC-16, ello mientras era claramente superado por su nuevo compañero de equipo, Maverick Viñales.
Solamente en unos pocos grandes premios pudo sacar a relucir la 'Bestia' todo su potencial: cuando fue tercero en la sprint de Brno, en Austria (quinto el sábado y séptimo el domingo) o en Montmeló, donde logró su primer podio en carrera larga con la casa de Mattighofen. Pero para entonces, Bastianini tuvo que despedirse de su jefe técnico, Alberto Giribuola, lo cual terminó de trastocar sus planes.
Este martes, en la presentación de la nueva KTM de Tech3, el de Rimini se explayó sobre el trabajo que ha hecho en este invierno, su necesaria desconexión y cómo afronta un curso muy importante para él, habida cuenta de lo movido que puede estar el mercado de fichajes para 2027.
"Venimos de una temporada extraña el año pasado, por muchas cosas para mí, pero bueno, a mitad de temporada empujamos mucho y estábamos en buen estado de forma", empezó diciendo Bastianini. "Al final fue un poco complicado, como más o menos el comienzo del año, pero después del test de Valencia creo que soy positivo. Para mí ha sido necesario parar después de Valencia, para resetear la mente y centrarme en esta nueva temporada. Tengo mucha curiosidad y estoy muy motivado para empezar de nuevo".
Cuestionado sobre por qué las cosas funcionaron entre Brno y Barcelona, pero no fueron tan bien antes y después, contestó: "Lo hemos comprobado con mi nuevo jefe técnico, pero también con el resto del equipo. Durante esa época nunca cambié la moto, era bastante igual en las tres carreras, y bueno, creo que podemos repetir esos resultados en el futuro. Pero, para ser sincero, no necesito centrarme realmente en los resultados en este momento, solo en tener buenas sensaciones con la moto. Creo que sería muy bueno concretar una base. Es muy importante tener una configuración base, y ahora tengo un jefe de equipo de verdad otra vez, y estoy feliz de empezar en Malasia".
Tras ello, abordó el cambio de jefe técnico. Primero, a Giribuola le sustituyó Xavi Palacin, mientras que ahora afrontará 2026 junto a Andrés Madrid, ex jefe de mecánicos de Brad Binder: "Creo que es un poco difícil decirlo, porque lo que me pasó el año pasado no es normal. Al principio no pensé mucho en ello, pero cambié de jefe de equipo dos o tres veces consecutivas, primero debido a un problema personal de uno de ellos y después otra vez volvió a pasar en Malasia. De todos modos, creo que al principio es complicado tener la misma relación que con mi antiguo jefe de equipo, y no tenía ninguna referencia en ninguna pista, porque el jefe técnico no sabía muy bien lo que necesitaba, y también me resultaba difícil explicar las sensaciones, porque con la KTM del año pasado era algo completamente nuevo en todos los circuitos. Y cambiar no siempre es fácil para mí".
"El año pasado fue complicado, pero también estaba un poco cansado, pero no físicamente. Físicamente estaba bien, estaba no al 100 % pero casi, pero mentalmente bajé un poco el ritmo en la segunda mitad de la temporada después de lo que pasó. Estaba un poco estresado, y bueno, no sé si eso comprometió un poco también mis resultados, pero como he explicado antes, era necesario para mí parar, para resetear la mente y volver a mi vida y quedarme en casa", reconoció.
Después, abordó la figura de Andrés Madrid: "El primer contacto fue más o menos muy similar al trabajo de Girobuola y, además, la semana pasada estuvo conmigo cuando estuve en Jerez. Hemos tenido un poco de mala suerte con el tiempo, solo hice 30 vueltas en la pista, pero bueno, él hizo 1200 kilómetros para venir a verme, y estoy muy orgulloso de Andrés, porque creo que lo dará todo por mí, por mi futuro y para darme lo mejor".
A la pregunta de si cree que será difícil para él tener una temporada tranquila, dijo: "En 2025 estaba cansado de la situación, porque en cada pista pensaba mucho en intentar modificar mis motos, para tener la referencia más antigua, y después cambié mentalmente, pero cuando lo hice perdí a mi jefe de equipo, y este año el mercado de pilotos será muy temprano. Pero no estoy estresado porque conozco mi potencial, y creo que también los chicos del equipo saben lo que puedo hacer con la moto cuando lo tengo todo bajo control. También tengo mucha confianza en ser más rápido desde el inicio de la temporada. por supuesto, quizá en las dos primeras carreras con el nuevo jefe técnico necesitemos encontrar una referencia, pero si trabajamos muy bien durante los test en Malasia, sería más fácil".
También le abordaron sobre si le pudo influir la marcha en su entorno de Carlo Pernat, su antiguo manager, algo que negó: "No, creo que no influyó en nada; el proceso, claro, era nuevo. Trabajé desde 2016-2017 con Carlo, y cerramos eso durante 2024-2025. El año pasado fue complicado por muchas cosas, pero desde el punto de vista de la gestión, creo que puedo estar muy contento porque tengo a tres personas ahí, tengo muy buena relación con ellos, y saben muy bien lo que quieren en la moto y lo que quieren para mí en el futuro".
Por último, ya en clave deportiva, de cara a si los cambios en la KTM se adaptarán bien a su estilo de pilotaje, detalló: "Sí, estoy seguro, porque en comparación con el año pasado yo estaba en un estado muy diferente mentalmente, y también KTM está muy motivada para darnos la mejor moto posible. Tenemos muchas cosas que probar en Malasia, y no sé si tendremos todas las piezas para el test, pero para la [primera] carrera creo que estaremos listos al 99 %. Desde el punto de vista de la fábrica creo que somos competitivos, pensando en eso, pero tenemos que comprobarlo durante el test; a veces tenemos muchas cosas que probar, pero mantienes solo una. Creo que este año será diferente al año pasado".