Del mono de Hyundai a ser piloto privado en el campeonato finlandés de rallies, y pescador. La vida de Esapekka Lappi ha cambiado radicalmente en los últimos meses. A primera vista, se diría que es "mucho más que un paso atrás". En cambio, para el piloto es un cambio a mejor. Ahora, su tiempo para su familia y sus hijos ha aumentado de forma espectacular y, al mismo tiempo, su calidad de vida ha mejorado notablemente.
"Preparo el coche yo mismo para las carreras o las pruebas en Finlandia, sea lo que sea", dice Lappi sobre su presente. "Es divertido, porque no es un coche viejo y oxidado. La caja de cambios no se rompe ni nada por el estilo. Así que incluso en el garaje de mi casa puedo hacer muchas cosas. Puedes ir al garaje por la tarde, trabajar una hora, volver, acostar a los niños y ponerte a ello de nuevo".
Una nueva vida en la que, sin embargo, los rallies aún tienen un capítulo importante que escribir. Lappi, junto con su nuevo copiloto Enni Malkonen (antiguo acompañante de Sami Pajari), lidera el campeonato finlandés y corre para un equipo formado por amigos de toda la vida.
"Digamos que [lo hago] para recordarme a mí mismo por qué me enamoré de este deporte hace 15 años. Ahora siento lo mismo", reflexiona. "Puedo disfrutarlo con amigos, ya sabes. Tengo los mismos mecánicos de 2012, excepto uno que murió, pero los demás son los mismos que tenía cuando ganamos el campeonato".
Sin embargo, como ya se ha mencionado, hay más cosas en la vida aparte de los rallies. No le falta tiempo libre, y el ex piloto de Hyundai Motorsport, Citroën, M-Sport y Toyota lo pasa con sus hijos. "He pescado mucho con mi hijo. Digamos que en los últimos 45 días he pescado unas 41 veces. Vivimos cerca del lago, así que siempre tenemos el bote de remos listo para salir. Cuando él quiere ir, vamos. Y eso es más o menos mi vida a corto plazo".
A sus 34 años, sobre todo viendo lo que han conseguido algunos de sus colegas (pensemos en Sébastien Ogier, o en Thierry Neuville, campeón del mundo a los 36), a Lappi aún le queda una oportunidad de tener algo que decir en el Mundial de Rallies. Le gustaría participar, por supuesto, pero ya no a tiempo completo. El estrés sería demasiado y, llegados a este punto, el finlandés ya no quiere sufrir como antes.
"Hacer desarrollo de coches es lo que siempre me ha gustado. Me siento bastante bien en ello, probablemente más que compitiendo. Me hipertenso sólo de pensarlo", admite. "O cuando veo a Takamoto Katsuta viajando aquí y allá, por todas partes, empiezo a sentirme estresado. Me gusta la vida, la vida es buena".