Mucho se ha hablado de cómo influye el bestial dominio de Marc Márquez en el ecosistema de Ducati. Si ya la llegada del nueve veces campeón del mundo a la casa de Borgo Panigale despertó algunas suspicacias, por juntar dos gallos en un gallinero que antaño dominaba Pecco Bagnaia, también lo hizo el espectacular nivel que alcanzó el #93 con la Desmosedici GP25, una moto con la que el resto de pilotos de la marca generalmente sufrieron.
Mientras que el multicampeón de Cervera alcanzó su séptima corona de MotoGP con cinco grandes premios de antelación, cosechando por el camino hasta siete dobletes de victorias consecutivos, peor le fueron las cosas a Bagnaia, que en su peor año en la clase reina nunca fue capaz, salvo en Japón, de encontrar sensaciones con una Ducati a la que, en su opinión, se le había "cambiado el ADN". O a Fabio Di Giannantonio, quien destacó que la ventana de funcionamiento de la moto italiana era en el pasado más estrecha, dando lugar a bandazos de rendimiento: podía pasar de lo mejor a lo peor en apenas un fin de semana.
Para algunos, la razón de que la GP25 resultara más compleja que su antecesora, la perfecta GP24, fue que Ducati y el equipo comandado por Gigi Dall'Igna hicieron más caso en el desarrollo a Márquez, un piloto que va rápido casi con cualquier cosa que le pongan y que puede llevar a equívoco sobre el rendimiento de las piezas. Aunque sus propios compañeros de marca han destacado esta idea, elogiando la importante guía que supone alguien de tanto talento como el catalán y recordando que los de Borgo Panigale siguen siendo un fabricante muy democrático, que da múltiples opciones a sus hombres para conformar un paquete de moto perfecto.
Esta semana, en la presentación del VR46 en Roma, a sus dos pilotos, Di Giannantonio, que lleva una máquina oficial, y a Franco Morbidelli, que lleva una moto con un año de antigüedad, en este 2026 precisamente la GP25, les preguntaron sobre si compartir marca con alguien como Márquez es una ventaja o una desventaja.
Morbidelli fue tajante y explicó por qué para ellos es beneficioso tener al de Lleida cerca: "Sin duda, es un gran estímulo tener a un campeón como Marc Márquez en tu marca, que pilota la misma moto que tú. Es un estímulo, y la razón está a la vista de todos: siempre está por delante y hace cosas realmente increíbles con la moto. Así que cada día te empuja a superar tus límites y a intentar alcanzar el nivel que él tiene. Si este año domina como lo hizo el año pasado, no será en absoluto una presión. La presión puede llegar en el momento en que llegas a luchar contra él, pero es un problema que no tuvimos el año pasado, porque Marc practicó un deporte totalmente diferente".
Le repreguntaron sobre si técnicamente esto es una ayuda o una limitación, por si Ducati se centra más en sus necesidades que en las del resto, y el italo-brasileño contestó: "A todos nos gustaría que la marca desarrollara o tomara las decisiones técnicas sobre la moto según nuestras indicaciones, o según lo que más nos gusta. Y debo decir que Ducati es muy democrática en este aspecto. Es muy abierta con todos los pilotos, y ya lo hace. Pero también es justo que una casa siga las necesidades del piloto estrella. En este caso es Marc, pero sea quien sea el piloto estrella, es una filosofía que acepto".
A Di Giannantonio le hicieron la misma pregunta, y detalló: "Creo que, en general, es normal que la atención se centre, sobre todo, en el piloto que gana, y el año pasado fue él. Sin duda, tenerlo a nuestra disposición para poder estudiarlo también es una ayuda. En mi caso, obviamente, siempre intentamos comparar los mejores datos que tenemos disponibles. A menudo nos han ayudado a crecer como equipo y como piloto. Siempre me gusta tener cerca a un gran campeón, porque de alguna manera me estimula a intentar estar más cerca de él, y tal vez incluso por delante. Al final, cuando salgo a la pista, siempre es para intentar estar por delante de todos. Así que intentar ganarle es sin duda un gran estímulo", cerró.