En su guarida del centro de Madrid (gimnasio Distrito Zero), Jon Fernández (27-3, 22 KO) lleva casi un año y medio esperando por un Campeonato de Europa que se ha resistido demasiado. El vizcaíno, de 30 años, llegó a ese cinturón por mérito propio, pero el negocio de las grandes empresas del boxeo le ha perjudicado.
Jonfer fue nombrado aspirante oficial en verano de 2024. La faja continental del superligero estaba vacante y el otro coaspiraste fue el inglés Dalton Smith. El británico tenía detrás a la promotora Matchroom, pese a su ello, la española PCI Promotions, ganó la subasta. Los ingleses no querían oír hablar de pelear en Bilbao y presentaron una suculenta oferta para pelear en su casa. Fernández la aceptó con gusto.
Leer más | Jake Paul y Anthony Joshua oficializan su combate para el 19 de diciembre: “Ten cuidado con lo que deseas”.

Todo se programó para septiembre de 2024, pero un mes antes el inglés sufrió una lesión de la que nunca se presentó un parte médico al equipo español. La pelea estaba prevista aplazarla a diciembre, pero el evento pasó y nunca se anunció. La demora provocó que la EBU (organismo que regula los Campeonatos de Europa) pusiese a Smith en receso y declarase coaspiraste a Pierce O’Leary. En ese punto, Dalton Smith se destapó.
Su equipo negoció con Jonfer y O’Leary un acuerdo. Querían que él disputase el Europeo, pero ante Walid Ouizza en enero de 2025. Tras un acuerdo económico entre partes se permitió. Smith no quería a Jonfer y agotó plazos. Después cumplió con su palabra fue campeón de Europa tres días y renunció a su corona. Tocaba negociar entre Fernández y O’Leary, quien estaba en tensión con su equipo para alargar su contrato. Esa situación fue alargando todo.
Cansados de esperar, el equipo del español organizó un combate para Jonfer en junio de 2025. Conociendo esto, O’Leary apretó y acabó haciendo otro Europeo a la carta días antes de que el vasco pelease. Fernández llevaba un año y tres meses sin pelear. No podían esperar más. Ganó a Ricardo Núñez, un buen rival, pero sólo pudo disputar tres asaltos. El panameño, que se había ido al suelo en el segundo round, fue descalificado por golpear a Jonfer cuando el árbitro paró la acción. El vasco sufrió un corte en la oreja que provocó el final.
Pese a todo, la recta final de esta larga historia iba a llegar… o no. Jonfer paró un par de semanas después de un año entrenando, sin combate, sin parar. Y en los despachos PCI Promotions consiguió ganar la subasta para que O’Leary defendiese su corona ante Fernández en Bilbao. El irlandés no quería al vasco y decidió dejar el título vacante antes de pelear contra él. Con la jugada ya en la mente, PCI Promotions ya había contactado con el siguiente rival en las listas que podría aceptar el combate: Armando Casamonica (15-1, 3 KO). El de Roma, que venía de ganar el Campeonato EBU Silver (paso previo al Europeo) estará en Bilbao.
Al fin, tras un año y cinco meses, Jonfer ya está en la semana de pelea. Este 22 de noviembre, en La Casilla, tendrá su esperado Campeonato de Europa del superligero. Es la primera vez que pela por esta faja, la cual le podría aupar en las listas Mundiales. El vasco ha llevado el proceso con filosofía y entendiendo cómo es el negocio. Junto con su entrenador, Nicolás González, han trazado un plan para que el esperado título no se marche de la capital vasca.
El favorito es Fernández, pero sabe que no se puede fiar en estos niveles. Pese a su edad, lleva diez años como boxeador profesional. En ese tiempo ha peleado en Estados Unidos y ha cargado con el cartel de ‘futuro del boxeo español’. Su pegada, su principal virtud desde sus inicios, sigue intacta, pero todas sus batallas le han hecho un boxeador muy completo. Movilidad, técnica y, sobre todo, inteligencia en el ring le hacen ser uno de los gallos de las 140 libras a nivel continental. Nadie le quiere enfrentar y eso habla mucho de su nivel.
Por su parte, Casamonica está ante la oportunidad de su vida. Profesional desde tan sólo 2020, fue quemando etapas en una cuidada carrera. Logró el Nacional italiano y hace un año, en los preliminares del Jake Paul vs Mike Tyson, le ofrecieron pelear contra otro invicto como Lucas Bahdi. Le vino grande, pero aprendió. Lo demostró ganando el EBU Silver el pasado mes de mayo. Ahora, con esa experiencia, presentará un boxeo con movilidad que intentará desgastar a Jonfer.
La guerra, como promete el español, está servida. Jonfer ha ‘perdido’ muchos meses esperando la gran oportunidad y sabe que no se puede permitir ni un paso atrás. El Europeo es la puerta de todo, pero también el final de un tortuoso camino.
La velada de La Casilla sirve también como puesta de largo de WAR MMA en el noble arte. La promotora, liderada por los hermanos Climent, también quiere hacer eventos de boxeo y ha tomado este gran combate como referencia. No quieren pleitos aislados, por lo que el acompañamiento será de primer nivel.
Jokin García y Antonio Collado se disputarán el Campeonato de España del peso ligero y el cinturón WBA Iberoamericano. Mientras, Ander Amatriain y Christian Ledesma chocarán por el WBA Iberoamericano del superligero. Además, destaca el regreso de Jon Míguez, quien vuelve al ring tras mas de un año después de superar una importante lesión por la que tuvo que pasar por el quirófano.