Dos días después de las declaraciones de Flavio Briatore durante la presentación del equipo para la temporada 2026 de la Fórmula 1, Alpine aclaró la situación en torno al interés de nuevos inversores potenciales, entre ellos Christian Horner.
El equipo de Enstone quiso recordar, en primer lugar, un dato ya conocido desde el otoño pasado, a saber, que Otro Capital, que posee el 24 por ciento del capital de la escudería desde hace poco más de dos años, lleva varios meses manteniendo conversaciones exploratorias sobre una posible venta de su participación. El Grupo Renault, por su parte, es propietario del 76% restante.
En este contexto, Alpine destaca que el rápido crecimiento de la Fórmula 1 y el continuo aumento del valor de los equipos han suscitado, lógicamente, el interés de numerosos actores, que desean participar en esta disciplina. El equipo francés afirma que recibe regularmente propuestas de posibles inversores, una situación que se ve reforzada por la comunicación pública de Otro Capital sobre sus reflexiones estratégicas.
Alpine confirmó las declaraciones de su asesor ejecutivo, Flavio Briatore, según las cuales un grupo de inversores que ha manifestado su interés incluye a Christian Horner, antiguo director de Red Bull Racing. Sin embargo, la estructura desea precisar que no se trata de una iniciativa aislada o personal del británico, sino de un interés expresado dentro de un grupo, por lo que figura entre otras partes potencialmente interesadas en adquirir capital.
Por otra parte, Alpine subraya que todas las conversaciones se mantienen exclusivamente con los actuales accionistas, Renault Group y Otro Capital. En otras palabras, no se está manteniendo ningún intercambio directamente con Flavio Briatore ni con el equipo operativo.
Sobre todo, la escudería, que a partir de ahora utilizará motores Mercedes en la Fórmula 1, insiste en su prioridad absoluta en este momento: la competitividad deportiva en el marco del nuevo reglamento de 2026. Más que nunca, la marca gala ve esta nueva era como una gran oportunidad para demostrar una reconstrucción sostenible, tras varias temporadas marcadas por la inestabilidad y unos resultados por debajo de las ambiciones iniciales del proyecto.