El director técnico de Red Bull Ford Powertrains, Ben Hodgkinson, preferiría una "lucha a guante quitado" entre los fabricantes de unidades de potencia antes que el nuevo sistema de Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización (ADUO) de la Fórmula 1.
Con el cambio de la F1 a la nueva normativa de motores para 2026, que contará con un reparto cercano al 50:50 entre potencia de combustión y eléctrica, el campeonato del mundo quiere evitar que alguien establezca —y mantenga— un nivel de dominio similar al que disfrutó Mercedes en los primeros años de la era turbo híbrida.
El mecanismo ADUO implica que las unidades de potencia se evaluarán tras el sexto, duodécimo y decimoctavo gran premio de la temporada —concretamente Miami en mayo, Spa-Francorchamps en julio y Singapur en octubre de 2026—. En cada evaluación, los fabricantes que estén entre un 2% y un 4% por debajo de la potencia del mejor motor podrán introducir una mejora adicional, mientras que aquellos que estén a más de un 4% recibirán dos.
"Personalmente, me encantaría simplemente eliminar la homologación y tener una lucha a guante quitado; eso es lo que realmente me gustaría. Pero estamos donde estamos: tenemos un límite de costes y límites de horas de banco, así que creo que ya hay suficientes restricciones sin esto", comentó Hodgkinson cuando Red Bull presentó la decoración de su coche de 2026.
Independientemente de la opinión del ingeniero británico sobre si el ADUO debería existir como tal, también cree que hay varios factores que dificultarán igualar el terreno de juego en cualquier caso, incluido el tiempo de desarrollo de las nuevas piezas.
"¿Recompensa suficientemente a quienes lo hacen bien? Creo que sí", añadió Hodgkinson. "Porque lo que no creo que esté del todo entendido, incluso entre los responsables del reglamento, es que el tiempo de gestación de una idea en las unidades de potencia es mucho más largo que en el chasis".
"Si necesito hacer un cambio, en primer lugar no tengo solo dos coches que actualizar: tengo toda una flota de motores en el ‘pool’, así que podría tener 12 unidades de potencia que actualizar, y eso lleva tiempo".
"Pero además, como estamos homologados, no puedes jugártela con algo que no esté bien probado, porque podrías meterte en un auténtico dolor de cabeza. Así que hay un mínimo de durabilidad que querríamos alcanzar con una pieza nueva y con una idea nueva".
"Y nuestras piezas suelen ser componentes metálicos de altísima precisión que simplemente requieren tiempo de fabricación; en algunos casos podemos tener plazos de producción de 12 semanas. Luego hará falta un tiempo similar para validarlo todo, y otro periodo parecido para introducirlo en el ‘pool’ de carrera".
Por todo ello, Hodgkinson no espera que el ADUO sea un factor decisivo si algunos fabricantes logran una ventaja sobre otros —algo que podría ocurrir, ya que se cree que Mercedes y Red Bull han encontrado un resquicio relacionado con la relación de compresión del motor de combustión interna—.
"Creo que si un equipo tiene ventaja en la unidad de potencia en la primera carrera, va a pasar un tiempo antes de que los demás puedan alcanzarlo", añadió. "Hace falta algún método para frenarles un poco, y el ADUO lo ofrece en cierto modo, pero la evaluación se hace tras seis carreras, así que técnicamente en la séptima ya puedes introducir la actualización".
"Me parece que es bastante complicado sacar adelante una mejora en un par de semanas; si ahora mismo tuviera 20 kilovatios para añadir al motor, los montaría sin dudarlo".