Nasser Al-Attiyah es seis veces ganador del Rally Dakar. El piloto qatarí cerró este sábado en Arabia Saudí una nueva actuación extraordinaria, con algún sobresalto en esta edición, pero que supo gestionar a las mil maravillas para, al final, acabar dominando con tranquilidad el rally más duro del mundo, al que le tiene muy cogida la medida, para seguir ampliando su leyenda, que ya es enorme de por sí.
El piloto de Dacia, junto a su copiloto Fabian Lurquin, llegaba a la jornada final del Dakar con más de 15 minutos de ventaja sobre Nani Roma. Le esperaba ante sí un recorrido que podía invitar a pensar que sería un paseo militar hasta la meta en Yanbu, al estilo de última etapa del Tour de Francia, pues el recorrido solamente contaba con 105 kilómetros cronometrados. Pero en la categoría de motos, en la que Luciano Benavides le dio la vuelta a la tortilla y ganó por apenas dos segundos a Ricky Brabec, se recordó que el pescado aún no estaba vendido.
De hecho, el propio Al-Attiyah comenzó la etapa con algunos problemas de navegación, que le hicieron perder algunos minutos. Pero el asiático mantuvo la calma, se puso la estela de Toby Price y evitó una cantada histórica, como la que le hizo perder el título del anterior Mundial de Rally-Raid. Así, acabó venciendo la categoría de coches por 9 minutos y 42 segundos, logrando un sexto Touareg que le deja a dos del récord de Stéphane Peterhansel, que venció en coches en 8 ocasiones (además de las 6 en motos).
"Es increíble ganar esta carrera y haber trabajado tan duro. No puedo explicarlo. Fabian ha hecho un gran trabajo. El equipo ha trabajado muy duro desde el año pasado y estamos muy contentos. Quizás ahora no estoy tan emocionado, pero lo llevo en el corazón", empezó diciendo un sonriente Al-Attiyah en su llegada a la meta.
Durante toda la prueba, el también medallista olímpico en tiro en Londres 2012 hizo hincapié, sabedor de ello por su experiencia, en la importancia de cuidar su Dacia Defender para lograr el objetivo, y no se equivocó: "Por supuesto. Tenemos que cuidar este coche, porque es muy duro y muy difícil, y sí, estamos muy contentos de haber ganado, gracias a todos".
Al-Attiyah tiene más o menos claro cuándo amarró la victoria: "Creo que fue el segundo día de la maratón. De la segunda maratón, cuando ya teníamos una buena ventaja, 12 minutos, y luego ayer [en la Etapa 12] también hicimos un buen trabajo. Sabemos que somos los ganadores del Dakar, pero hoy también ha sido difícil".
Tras cosechar esta sexta corona, el veterano corredor es ambicioso y ya quiere más: "Guardo esta victoria en mi mente, porque todavía tengo que batir el récord de Peterhansel en coches". Y por último, Al-Attiyah también destacó lo "duro" que ha trabajado con el Dacia, en un proyecto que, según los rumores del vivac, podría tener los días contados si el máximo responsable del Grupo Renault, al que pertenece la marca rumana, decide acabar con él un año antes de los tres previstos.