Tras pasar toda una carrera a la sombra de su hermano mayor, Marc Márquez, el corredor de Gresini se convirtió el pasado año en el segundo mejor piloto de la parrilla, alcanzando el subcampeonato del mundo, sumando cuatro triunfos de gran premio y tres en las pruebas Sprint, además de doce podios y una pole position, unos números que le sacaron de su habitual invisibilidad.
La impresionante temporada culminada por Alex Márquez no ha pasado desapercibida para el resto de equipos y el corredor, que el próximo 23 de abril cumple 30 años, no quiere dejar pasar la oportunidad de subirse al tren de un equipo oficial en el mejor momento de su carrera deportiva.
Alex dio el salto a MotoGP en 2020, fichado para sustituir a Jorge Lorenzo, retirado inesperadamente, en el equipo oficial Honda. Fue el año de la lesión de Marc y Alex tuvo que afrontar 'en solitario' un curso complicado en el garaje de HRC, lógranos pese a todo dos segundas posiciones como debutante. Al año siguiente, siguiendo el plan de Honda, Alex fue recolocado en el equipo satélite LCR, donde se convirtió en una de las víctimas del deterioro técnico de la casa nipona.
En 2023, Alex aterrizó en Gresini adquiriendo, por medio de sus patrocinadores personales, la posibilidad de subirse a una Ducati satélite como compañero de Fabio Di Giannantonio, en ese momento primer piloto del equipo de Nadia Padovani.
Aquel paso cambió la carrera de Alex, pero también la de Marc, que acabó siguiendo los mismos pasos que su hermano, corriendo gratis en 2024 con el equipo Gresini, que aquella temporada pagó a Alex en torno a los 350.000 euros, una cifra que subió ligeramente el pasado curso, pero que está lejos del caché que merece un subcampeón del mundo y ganador de cuatro carreras.
Con las puertas del equipo oficial de fábrica de Ducati cerradas tras alcanzar un acuerdo el equipo italiano para renovar a Marc y fichar a Pedro Acosta, Alex se está moviendo con sigilo pero con rapidez para encontrar un asiento en un equipo de fábrica.
Los principales objetivos son Yamaha y KTM, sin descartar a Aprilia. Volver a Honda, en principio, no parece una posibilidad realista ahora mismo.
El fabricante austríaco sería un destino más natural para un piloto que ha sido toda la vida imagen de Red Bull, sobre todo por la importancia que han tenido sus patrocinadores a la hora de engrosar sus ingresos como piloto.
Sin embargo, en las últimas horas se ha confirmado el fichaje de Jorge Martín, otro hombre Red Bull, para correr en Yamaha en 2027 y 2028, lo que lleva a pensar que la fábrica de Iwata podría estar recalculando su nómina de patrocinadores, sobre todo con Monster, cuyo objetivo es seguir a Fabio Quartararo hasta el equipo oficial Honda el año que viene.
Alex y el aparato que le rodea, podría ayudar a Yamaha a 'cazar' a Red Bull, y convertirse en equipo patrocinado por el gigante austríaco de las bebidas energéticas o, al menos que Monster no fuera un obstáculo para que tanto Martín como Alex siguieran luciendo el logo del toro como sponsor personal.
No será el único movimiento de calado entre las marcas de bebidas, ya que Red Bull estudia patrocinar a Ducati a partir de 2027, para recuperar a Marc Márquez y seguir con Pedro Acosta, por más que Monster tenga contrato con el equipo de Bolonia hasta final de ese año. Sin embargo, podrían plantearse salir antes si logran poner la 'garra' verde en Honda junto a Quartararo.
Eso dejaría vía libre a Yamaha para contratar a Alex, al que ya tuvo fichado en 2020, un precontrato que, finalmente, no cuajó por la enemistad de su hermano Marc con Valentino Rossi y la ascendencia de éste en el circulo directivo de Yamaha. Pero con la llegada de Paolo Pavesio al frente de la escudería y la marcha de Lin Jarvis, aquel supuesto veto ha desaparecido.
Aunque KTM sigue siendo una posibilidad atractiva, la falta de garantías financieras del fabricante austríaco que sigue inmerso en una crisis monumental, llevan a pensar que Yamaha es el gran objetivo de Alex, que tiene en Pecco Bagnaia uno de los competidores para la plaza.
Aprilia quedaría como una última opción, aunque la casa de Noale, con un presupuesto mucho más reducido, está tratando de convencer a Enea Bastianini, tras no recibir una respuesta de los agentes de Pecco. Todo ello sin olvidar que para Alex Márquez las puertas de Gresini seguirán abiertas más allá de 2026 si, finalmente, su ambición de llegar a una fábrica no termina saliendo adelante.